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En poco más de seis veces se multiplicó la producción peruana de trucha entre el 2006 y el 2015. Con grandes expectativas de un mayor crecimiento del sector, hay empresas que alistan inversiones para ampliar su capacidad de abastecimiento a más mercados.
Una de ellas es Peruvian Andean Trout (Patsac), compañía pionera en el cultivo de trucha con una planta ubicada a 4.600 metros sobre el nivel del mar.
José Muñoz, gerente general de la compañía, dijo a El Comercio que en el corto o mediano plazo evalúan su expansión a través de concesiones en proceso de habilitación, que aún mantienen en reserva. “Estamos en la sierra central con una producción de 3.000 toneladas anuales de trucha y la idea es crecer a través de la apertura de nuevos centros de cultivo”, señaló.
Según sus cálculos, un centro de cultivo enfocado a la producción para el exterior -más de la mitad de su producción se exporta- de unas 1.000 toneladas requeriría recursos por hasta US$5 millones. “Hay una demanda internacional de estos productos. La más fuerte proviene de Estados Unidos y Asia y nosotros los abastecemos al igual que a Europa”, precisó.
A la consolidación de su presencia en el segmento de la trucha le seguiría la ampliación del portafolio. “Trabajamos en aumentar nuestra oferta en el corto o mediano plazo para insertarnos en otros rubros acuícolas”, detalló Muñoz.
Así, aún no han cerrado la decisión sobre el nuevo producto en el que incursionarán. “Todas las especies tienen su atractivos y diferentes mercados en los que podemos construir sinergias. Hay mucha oportunidad en la concha de abanico, los langostinos, la tilapia y el paiche”, acotó.
Con un mercado que se mantuvo positivo en el precio internacional de la trucha, el ejecutivo prevé que la facturación sea mejor a la del 2015. “Hay buenas perspectivas”, puntualizó.




