Los seres humanos hemos desarrollado una mayor capacidad intelectual a lo largo de los siglos y, de manera acelerada, en las últimas décadas. La explicación estaría íntimamente relacionada con dos factores: una nutrición adecuada y una buena estimulación temprana. En un reciente artículo de The Economist se hace referencia a un estudio sobre la evolución del IQ en 72 países a lo largo de siete décadas. Lo que se lee es revelador.