Miriam Romainville Izaguirre

¿Cuáles fueron las consecuencias a corto plazo del autogolpe del 5 de abril de 1992? Luego que el entonces presidente anunciara la disolución del Congreso de la República, se puso en peligro el proceso de reinserción financiera del país.


Según Alberto Fujimori, el imprevisto manifiesto a la nación, pronunciado al promediar las 10:30 de la noche, buscaba "promover la economía de mercado dentro de un marco jurídico que de seguridad y fomente la eficiencia y competitividad de los agentes económicos".

RESPUESTAS TRAS EL AUTOGOLPE
Antes del anuncio de Alberto Fujimori, el entonces presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Jorge Chávez Alvarez, se reunió con decenas de banqueros comerciales norteamericanos y japoneses deseosos de buscar oportunidades en el Perú.

Al amanecer del 6 el entusiasmo se transformó en unos en cautela y en otros en total reserva, frente a los acontecimientos de la noche del domingo. El recelo de los japoneses y norteamericanos reapareció cuando se habían despejado muchas dudas meses atrás.

Mientras los bancos esperaban ver la reacción del pueblo, el Banco Central de Reserva se encontraba resguardado por un importante contingente del ejercito. Calles acordonadas, sindicatos, instituciones publicas, y  medios de comunicación intervenidos, eran la postal del 6 de abril. 

 

“He constatado anomalías y me he sentido en la responsabilidad de asumir una actitud de excepción para aligerar la reconstrucción nacional… he decidido disolver temporalmente el Congreso…”, decía Alberto Fujimori el 5 de abril de 1992, hace 23 años. Eran las 10 de la noche y no había terminado de hablar cuando decenas de tanques salían a las calles. (Foto archivo histórico El Comercio)

Por su parte, la Confiep sostenía dos reuniones de emergencia. Se supo, extraoficialmente, que habían estado evaluando el temperamento  internacional  y  las  reacciones de dicho ámbito sobre el Perú,  el  posible  recorte de la  ayuda económica, entre otros puntos.

En efecto, el 7 de abril de 1992 Estados Unidos congeló toda la ayuda económica y militar al Perú. Según la vocera de la Casa Blanca, Judy Smith, la ayuda suspendida bordeaba los US$30 millones en asistencia económica y US$15.4 millones en fondos militares.
De forma similar actuaron países como Alemania, España y Brasil, este ultimo suspendió dos importantes proyectos bilaterales con el Perú estimados en US$2.000 millones.

MERCADOS 
En un escenario de nuevas preocupaciones, el tipo de cambio interbancario cerró la jornada del 6 de abril en S/0,960 la compra y S/0,980 la venta, un 0,20% más respecto a la jornada previa.  

Bolsa de Valores de Lima del 06 de abril de 1992 (Archivo: El Comercio)

El número de  las operaciones realizadas en  la Bolsa de Valores de Lima (BVL) descendió  en  comparación  con las últimas  sesiones. El índice general cayó 6,23% y los precios de las acciones más  importantes descendieron entre 6% y 10%­.

La decisión del presidente de disolver fue la nota destacada en el mercado financiero de Londres, pero no causo mayores sobresaltos en la plaza. El estaño fue la única excepción. 

EN PUNTOS
► De acuerdo al BCR, la transferencia neta para 1992 registró un saldo negativo de US$338 millones. Ello se debió fundamentalmente al retraso en los desembolsos de los organismos internacionales y del Grupo de Apoyo, como consecuencia de los sucesos políticos del 5 de abril de 1992. 

► En abril de 1992 la deuda  externa  del  Perú se encontraba en alrededor de US$22.000 millones.  De acuerdo al archivo de El Comercio, se estimaba  que  la deuda  de nuestro país con bancos  acreedores  privados era de alrededor de US$8.000 millones, de los cuales US$5.000 millones eran de  principal  prioridad.

► En 1992 la economía tuvo una recesión del 2,8%.El sector agropecuario cayó en 7,4% y el sector pesca cayó en 5,1%. Se produjo un retiro de depósitos de la banca comercial de $232 millones sólo en el mes de abril.

► Entre marzo de 1991 y diciembre de 1992 fueron aprobados 923 decretos-leyes que impulsaron las privatizaciones, la desregulación, la liberalización de los mercados, sobre todo el mercado de trabajo, la reforma de la administración tributaria.