Por Alonso Cueto

Una frase recorre Lima como un fantasma de la cortesía. Es una pregunta y también una orden que se oye en las ventanillas de los bancos, en las oficinas, en los módulos de atención de las clínicas y hospitales. Lo primero que a uno le preguntan después de sentarse frente a un funcionario es una fórmula garantizada. ¿Me brinda su DNI? Es la frase que más he escuchado en estos días de los trámites que he hecho por razones de salud. Me parece que la frase es un indicador de la amabilidad y el protocolo que tenemos los limeños o los peruanos, en un momento de intercambio administrativo. “Brindar” indica a la vez cortesía y elegancia, por encima de otras frases más duras: “Deme su DNI”, “su DNI por favor”, “dígame cuál es su DNI”. El origen de la palabra “brindar” es la frase en alemán “bring dir’s”, es decir “yo te lo ofrezco”. Con el tiempo se usaría para nombrar el acto de levantar copas en común para enfatizar esa misma camaradería. Esa costumbre de alzar las copas en nombre de algún evento o persona, se remonta a la antigua Roma. Se ofrecían bebidas a dioses y amigos. En el ritual, uno no solo chocaba las copas sino que con frecuencia intercambiaba los contenidos para mostrar que no estaba envenenado. Mostrar que no querían matarse era un modo de mostrar que se querían, o al menos que se toleraban en apariencia.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: