Por Jorge Falen

La obligatoriedad de portar las dos dosis de la vacuna contra el COVID-19 para acceder a lugares públicos cerrados –entre otras restricciones para no vacunados– tuvo un primer efecto positivo en reducir la brecha de inmunización. En los dos primeros días de su vigencia (10 y 11 de diciembre) se aplicaron más de 60 mil primeras dosis y 70 mil segundas dosis a la población de más de 20 años, grupo que debió completar el proceso semanas o meses atrás.