Solo un monumento del Paseo Colón parece estar en perfecto estado, mientras que los otros desaparecieron o les falta alguna pieza. (Alonso Chero)
Solo un monumento del Paseo Colón parece estar en perfecto estado, mientras que los otros desaparecieron o les falta alguna pieza. (Alonso Chero)
Hernán Medrano Marin

Los espacios públicos del Centro Histórico de Lima albergan 102 esculturas que forman parte del legado histórico del país. Sin embargo, de acuerdo con una evaluación del Programa Municipal para la Recuperación del Centro Histórico de Lima (Prolima), el 25% de esculturas del se encuentra en mal estado. 

Uno de los sitios que alberga esculturas en descuido es el conocido y emblemático . En un recorrido por esta zona, El Comercio constató que solo un monumento parece hallarse en perfecto estado, mientras que a los otros les falta alguna pieza o simplemente han desaparecido. 



“Las piezas del Paseo Colón han sido extraídas desde hace muchos años y cuando digo extraídas no me refiero a que están siendo restauradas por nosotros, sino a que simplemente han desaparecido”, explicó Luis Martín Bogdanovich Mendoza, gerente de Prolima. 

En esta emblemática vía hay cinco esculturas. El monumento a Cristóbal Colón se ubicaba originalmente frente a la Plaza de Acho, en el Rímac, mientras que los otros cuatro, referentes a las estaciones del año, fueron trasladados desde la Plaza de Armas. Luego, fueron llegando los jarrones de mármol, los cuales han ido desapareciendo poco a poco. 

Ley establece sanciones para quienes atenten contra el patrimonio. (Juan Ponce)
Ley establece sanciones para quienes atenten contra el patrimonio. (Juan Ponce)

—Conservación—

Enrique Bonilla, director de la carrera de Arquitectura de la Universidad de Lima y especialista en restauración de monumentos y centros históricos, indicó que hay esculturas que deberían estar en otros sitios, ya que debido a su ubicación están expuestas a actos de vandalismo y contaminación. “Ese es el caso de las esculturas en el Paseo Colón, que creo deberían sacarlas de ahí y llevarlas a un museo”, precisó. 

Javier Díaz-Albertini, sociólogo y docente de la misma casa de estudios, señaló que para que las personas no atenten contra los monumentos es necesario que se les enseñe qué personajes ilustres representan y su legado histórico: “La gente tiene que ver esos monumentos como suyos. Para lograrlo se debe combatir la falta de conocimiento, educar y sensibilizar sobre la importancia de esa obra artística”. 

Agregó que es vital ejecutar un plan de conservación y restauración de estas piezas, ya que “cuando algo no está cuidado, la tendencia es que la gente actúe para deteriorarlo aún más”. 

Bogdanovich detalló que Prolima, en trabajo coordinado con el Ministerio de Cultura y de acuerdo con la Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación, desarrolla un plan de defensa, protección, restauración y conservación de los bienes que constituyen el Patrimonio Cultural de la Nación con miras al bicentenario. 

El reglamento de esta ley señala que “las obras artísticas producidas en el Perú desde la segunda década del siglo XX, y cuyos autores hayan fallecido, tienen la condición de bienes culturales”. Precisa también que los organismos competentes deben sancionar a aquellas personas que incurran en delitos contra el Patrimonio Cultural de la Nación.