/ NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.
La oposición rusa busca restarle poder a Vladimir Putin, ¿pero realmente puede hacerlo?
Hasta el domingo 19 los rusos eligen a quienes asumirán los 450 escaños de la Cámara de Diputados, puestos que el oficialismo no está dispuesto a dejar ir, ya que los necesita para cambiar la Constitución. Por ello las agrupaciones opositoras –como el Partido Comunista, el LPDR y Rusia Justa- son víctimas de constante asedio
Rusia Unida es el partido de gobierno. Liderado sin ninguna duda por Vladimir Putin -y cuyo rostro electoral visible es Serguéi Shoigú, ministro de Defensa-, desde este viernes 17 y durante tres días deberá defender su posición en los comicios legislativos.
Rusia Unida es el partido de gobierno. Liderado sin ninguna duda por Vladimir Putin -y cuyo rostro electoral visible es Serguéi Shoigú, ministro de Defensa-, desde este viernes 17 y durante tres días deberá defender su posición en los comicios legislativos.
Lo que está en disputa son los 450 escaños de la Cámara de Diputados (también conocida como Duma). Y el reto no es menor si se tiene en cuenta que Rusia Unida tiene solo el 29% de la intención de voto, una cifra que da cuenta de su actual momento impopular.
Las razones del rechazo las explica “El País”: “el descontento social” a raíz de “la crisis económica y la imparable inflación” y la “apatía electoral generalizada”.
Y el oficialismo no está dispuesto a dejar en manos de otros la cámara legislativa ni los gobiernos regionales o consejos municipales, cuyos destinos también se deciden en las siguientes horas.
Por ello es que el gobierno de Putin no ha dudado en utilizar “maniobras de presión, sabotaje y bloqueo a la disidencia”.
Porque si algo caracteriza a esta elección es el bloqueo de candidaturas. De allí que sorprenda que ciertas agrupaciones -como el Partido Comunista, el Partido Liberal Democrático de Rusia (LDPR) y el partido de centro Rusia Justa- hayan sido aceptados para competir.
¿Qué propone cada uno de ellos?
Rusia Justa afirma que su objetivo es “el bienestar de las personas y el desarrollo de Rusia”, a partir de un Estado fuerte, independiente y justo. “Un rumbo coherente, estabilidad, sin revoluciones ni convulsiones”.
El Partido Comunista se jacta de representar “la verdadera democracia en la forma soviética” y de buscar la construcción del socialismo y de una sociedad basada en la “colectividad, libertad e igualdad”.
El LDPR, por su lado, sostiene que tiene todos los pergaminos para sacar a Rusia de la “resaca democrática”, y para situar a la nación de igual a igual que los países desarrollados “con el fin de recuperar el respeto y el honor”.
El presidente Putin llamó a que los rusos voten como una demostración de patriotismo. AP
/ Alexander Zemlianichenko
ELIMINANDO AL ENEMIGO
Un claro ejemplo de la manera oficialista de neutralizar a los oponentes es el de los clones, “candidatos con el mismo nombre y apellido”.
“Boris Vishnevsky, del partido liberal Yábloko y un histórico crítico contra el Kremlin, se mide a dos clones, candidatos saboteadores que buscan dividir el voto y despistar a los electores”, anota “El País”.
¿A qué se refiere?
A que dos personas de gran parecido físico se cambiaron de nombre legalmente y ahora se han sumado a los comicios.
¿Y qué sucede con el resto de partidos de oposición?
“Lo peor es que esta técnica sucia de los clones ni siquiera está prohibida por la ley electoral”, anota la candidata.
Al respecto, “El País” anota que “unos 30 candidatos con apellidos sospechosamente iguales o similares participan” de esas elecciones.
De esa confusión, anota el medio, el más afectado es el Partido Comunista.
Y a ello hay que sumar el exceso de candidaturas. En total, son 5.800 de 14 partidos, a las que se les suman 10 independientes.
Serguéi Shoigú, el popular ministro de Defensa, vota. AP
/ Vadim Savitsky
LUCHA POR EL PODER
“Rusia comienza a votar a los diputados que acompañarán a Vladimir Putin en el proceso de sucederse a sí mismo en el 2024”.
Así explica “El Mundo” las motivaciones del oficialismo por controlar más partes del Estado.
En ese contexto y según las encuestas, Rusia Unida ganaría con el 35,3%, seguido por el Partido Comunista (20%). En tanto que el LDPR y Rusia Justa se quedarían con un 8,5% y 6,9%, respectivamente.
“Si bien no se esperan sorpresas en cuando al dominio de Rusia Unida en la Duma, lo que muchos se preguntan en estas elecciones es si el oficialismo conservará la mayoría de dos tercios que le permite enmendar la Constitución”.