Escucha la noticia

00:0000:00
NL Buenos Días

Hay semanas que no son solo siete días. Son bisagras. Semanas que empiezan con un presidente y terminan con otro. Semanas en las que se pasa de un mandatario de derecha a uno identificado con la izquierda radical con apenas 64 votos. Así de frágil es el poder en el Perú.

Frente a esa coyuntura, hubo editoriales que fijaron clara posición.

Sobre Jerí, se dijo que su caída se la buscó él solo, pero que su salida tenía que darse sin erosionar aún más la figura presidencial: la vacancia, no una censura que deja un precedente delicado.

De Balcázar se señaló que su designación resultaba alarmante por su respaldo al matrimonio infantil, su prontuario y lo que simboliza en el retorno de Perú Libre.

De Acuña, que fue el cómplice decisivo de un frente que, con tal de bloquear a Alva, terminó habilitando el peor desenlace. Y de Cerrón, que no solo es un prófugo que se burla de la ley, sino también el titiritero inaceptable que “puso” a Balcázar desde la clandestinidad.

Esas posturas están reunidas en . Para que no quede duda de dónde está parada esta redacción.

Contenido sugerido

Contenido GEC