La desidia política tiene muchas caras, pero pocas tan reveladoras como la que hoy exhiben las 38 organizaciones que competirán en las elecciones generales del 12 de abril. Un informe de El Comercio reveló que, a menos de cinco semanas de los comicios generales, ningún partido ha acreditado aún a sus personeros de mesa ni de centros de votación ante los Jurados Electorales Especiales. Este vacío organizacional pone en evidencia las prioridades de nuestras organizaciones políticas: parecen más enfocadas en el espectáculo de la campaña que en garantizar la transparencia del proceso electoral.
Estamos ante la elección más compleja de nuestra historia democrática. Los peruanos deberemos elegir simultáneamente presidente, vicepresidentes, 60 senadores (tanto a escala nacional como regional), 130 diputados y representantes ante el Parlamento Andino. La cédula de votación, dividida en cinco columnas, medirá 42 centímetros de ancho por 44 de largo. Y lo más importante: se instalarán 92.766 mesas de votación en todo el Perú, una cifra que exige planificación y coordinación sin precedentes.
En ese sentido, los personeros son los ojos y oídos de los partidos en cada mesa de sufragio. Tienen derecho a presenciar la lectura de los votos, verificar el conteo y garantizar que el proceso se desarrolle conforme a ley. Su presencia no es un lujo: es de suma importancia para la legitimidad del resultado electoral.
Es cierto que la normativa permite acreditar personeros directamente en la mesa el día de la votación. Pero esa posibilidad no debe confundirse con una estrategia. Tratándose de casi 93.000 mesas de votación distribuidas en todo el país, la falta de acreditación anticipada puede obedecer a distintas razones. En algunos casos, podría tratarse de dejadez organizacional. En otros, quizás responda a una estrategia deliberada de los partidos más pequeños, que podrían calcular que su aparato no alcanza para cubrir todas las mesas y prefieren concentrar sus recursos en zonas clave.
La ONPE ya puso a disposición la plataforma ONPEEduca para capacitar a miembros de mesa y personeros, con jornadas presenciales programadas para el 29 de marzo y 5 de abril. Sin embargo, de poco sirven las capacitaciones si no hay a quién capacitar.
El 12 de abril está a la vuelta de la esquina. Los peruanos acudiremos a las urnas para ejercer nuestro derecho al voto en una jornada de enorme complejidad logística. Frente a las casi 93.000 mesas de votación que se instalarán en todo el país, cada organización política debe preguntarse: ¿estamos preparados para vigilar este proceso? Si la respuesta es no y deciden no actuar ahora, que luego no reclamen ni pongan en duda los resultados. La legitimidad del proceso también se construye con la presencia vigilante de todos los actores políticos. Hasta ahora, esa presencia brilla por su ausencia.