Oídos sordos, bocas cerradas

La gestión de Alejandro Soto al frente del Congreso será recordada principalmente por ignorar las voces críticas y negarse a rendir cuentas.

    Editorial El Comercio
    Por

    de El Comercio

    Alejandro Soto. (Foto: Congreso de la República)
    Alejandro Soto. (Foto: Congreso de la República)
    / Victor Vasquez

    El sábado pasado terminó la legislatura y, aunque la Comisión Permanente todavía seguirá en funciones hasta julio y cabe la posibilidad de que se celebre algún pleno extraordinario, es claro que la etapa de Alejandro Soto al frente del Congreso ha llegado prácticamente a su fin. Según ha dicho su compañero en la Mesa Directiva, Waldemar Cerrón, se trata de una gestión “totalmente exitosa a las grandes mayorías”. Unas mayorías que, sin embargo, solo parecen existir en su cabeza, pues si revisamos las últimas mediciones de Datum publicadas en este Diario lo que destaca es un rechazo mayoritario tanto a Soto como a la institución que preside: el 81% de peruanos dice sentirse avergonzado de su Congreso y el 75% desaprueba la labor de su titular.

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