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Rosca, el emprendimiento de donas que cuentan una historia de orgullo y reinvención
Una idea que surgió en pandemia, pero que se hizo realidad hace un año, en Miraflores, Carlos y Roberto ofrecen sus donas “caseras” a los amantes del dulce.
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
Rosca, el emprendimiento que reinventa las donas.
/ Rosca
En el corazón de Miraflores, en Inca Plaza, un pequeño local al que se llegan siguiendo las flechas del piso, ofrece unas donas caseras y la energía de dos emprendedores que decidieron convertir un antojo de pandemia en un negocio con alma e historia propia. Rosca, como se llama el emprendimiento, no solo ofrece donas glaseadas y rellenas con una masa esponjosa y con su toque secreto, sino también ofrece una historia de transformación, identidad y comunidad.
En el corazón de Miraflores, en Inca Plaza, un pequeño local al que se llegan siguiendo las flechas del piso, ofrece unas donas caseras y la energía de dos emprendedores que decidieron convertir un antojo de pandemia en un negocio con alma e historia propia. Rosca, como se llama el emprendimiento, no solo ofrece donas glaseadas y rellenas con una masa esponjosa y con su toque secreto, sino también ofrece una historia de transformación, identidad y comunidad.
Carlos Charcousse y Roberto Carlos Enríquez, socios y fundadores de Rosca, no son cocineros de formación, por el contrario, ambos vienen del mundo corporativo. Carlos descubrió su pasión en la cocina durante la pandemia, mientras horneaba en casa. “Hice donas por primera vez sin saber nada, y me quedaron bien. Me quedó rondando la idea, y cuando decidí dejar la oficina, pensé: esto podría funcionar”, cuenta.
Comenzó solo, probando recetas, perfeccionando masas, ajustando sabores. Cuando el proyecto tomó forma, buscó un socio. Ahí apareció Roberto. “Yo soy más salado que dulcero”, cuenta entre risas, “pero me encantó lo que estábamos haciendo. Me sumé para ver logística y operación. Empezamos vendiendo 20 donas por fin de semana. Hoy no nos damos abasto”.
Rosca empezó en una dark kitchen en 2024.
/ Rosca
Una propuesta casera y orgullosa
Rosca se define por su propuesta artesanal y cercana. A diferencia de marcas industriales, aquí todo es hecho a mano, a diario, con una receta propia: una masa tipo brioche horneada (no frita), sin aditivos ni premezclas. “La esencia está en la masa”, dicen.
Los sabores son variados, retadores y en constante rotación. Algunos clásicos, como Nutella, Crème brûlée o Chocomani, comparten vitrina con apuestas como Maracuyá con pimienta, Caramel cheese o Blueberry cheese. También han creado sabores estacionales como Turrón, en octubre, y Lúcuma con tamarindo y queso crema, para el verano. “Más de 22 sabores han pasado por nuestra carta. Todos los meses probamos uno nuevo”, afirma, Carlos.
Más de 22 sabores de donas ofrece Rosca.
/ Rosca
El precio de cualquier dona es de S/5.90, pero también hay packs de cuatro a S/20.90, de seis a S/29.90 y de 12 a S/59.90. Además de poderlas comprar en el local, Rosca también se puede conseguir a través de Rappi, Pedidos Ya y Whatsapp.
La Crème brûlée es una de las donas preferidas por los comensales.
El nombre, Rosca, nació de forma espontánea. “La idea era vender solo donas con huequito, que son roscas. A mucha gente no le gustaba el nombre, pero a mí me quedó grabado”, recuerda Carlos. Luego, le encontraron otros sentidos: Ros de Roberto, Ca de Carlos. La comunidad LGTBIQ+ lo adoptó con naturalidad. Y ellos, felices. “No fue planeado, pero nos representa. Somos parte de la comunidad y nos encanta que la marca tenga esa personalidad”.
Rosca es, también, un espacio seguro, amigable, cálido. Desde la atención hasta el diseño de sus empaques, todo tiene una estética incluyente y lúdica. En el mes del Pride, por ejemplo, lanzaron una dona con los colores de la bandera, y cada cierto tiempo personalizan productos para celebraciones, detalles, mensajes o causas, este año no será la excepción.
Carlos y Roberto están detrás de Rosca, el emprendimiento que reinventa las donas.
/ Rosca
Después de un año, Rosca ya es más que un negocio: es una experiencia para quienes la visitan y una forma de vida para sus fundadores. “Lo que más nos llena es ver a nuestro equipo comprometido, amando lo que hacemos. Ver que el cliente vuelve, que recomienda, que te escribe con cariño… eso no tiene precio”, dice Roberto.
Pero el camino no ha sido fácil. Pasaron de una dark kitchen a una tienda física con atención al público, equipo completo y producción en crecimiento. Hoy enfrentan su mayor reto: no poder cubrir la alta demanda diaria. “Hay días en que a las 7 de la noche ya no queda nada. Necesitamos más espacio, más capacidad”, cuentan. Y aunque no pueden adelantar detalles, ya preparan una expansión. “Vienen cositas lindas”, prometen.
Con sabor, ingenio y mucho corazón, Rosca se ha convertido en un símbolo de emprendimiento diverso, inclusivo y dulce. Una muestra de que, cuando se cocina con autenticidad, todo puede inflar como una buena masa: lento, pero con fuerza.
Datos:
Rosca
Dirección: Avenida Petit Thouars 5330, Miraflores
Teléfono: 947743036
Horarios: De lunes a domingo de 12:00 hasta agotar stock