Situada a unas diez horas en auto desde Lima, Oxapampa es un apacible destino que nos permite entrar en contacto directo con la naturaleza, ya que cuenta con innumerables senderos, montañas y un impredecible clima que constituyen un verdadero desafío para los amantes del trail running.

LEE TAMBIÉN | El tenis de mesa se convierte en herramienta educativa en colegios de Villa María del Triunfo

Y si a todo esto le añadimos un gran legado cultural y gastronómico sobran razones para justificar por qué Oxa suele estar a tope durante la Semana Santa (fecha del evento), ya que recibe a cientos de visitantes que llegan desde todo el país y el extranjero para conquistar las distancias de 10K, 25K y 50K en sus mágicos y densos bosques.

Newsletter exclusivo para suscriptores

Juan Carlos Fangacio
La Oxatrail es una carrera de talla internacional comprometida con el Green Program, para la conservación de la fauna, flora y paisajes naturales. (Foto: Profocus)
La Oxatrail es una carrera de talla internacional comprometida con el Green Program, para la conservación de la fauna, flora y paisajes naturales. (Foto: Profocus)

La es una carrera de talla internacional comprometida con el Green Program, para la conservación de la fauna, flora y paisajes naturales. Además, forma parte del prestigioso circuito mundial de la Internacional Trail Running Association (ITRA), otorgando puntaje para otras prestigiosas competencias.

Un evento familiar

Desde hace cuatro años, la Oxatrail se ha convertido en uno de los eventos centrales del calendario oxapampino. “Para esta edición llegamos a los 1,000 inscritos y logramos duplicar la cifra del 2024”, señala Luis Costa, uno de los organizadores, quien también refiere que la carrera genera un impacto económico de tres millones de soles.

La competencia se inicia en el tradicional Rancho Ruffner, en cuyos primeros metros es imposible no entrar en contacto con el barro y pegarse algún resbalón (parte de la experiencia), para luego internarse por los angostos senderos y subir hasta las montañas más altas para apreciar las espectaculares panorámicas de Oxapampa.

La competición tuvo una cifra récord de 1,000 corredores. (Foto: Profocus)
La competición tuvo una cifra récord de 1,000 corredores. (Foto: Profocus)

Tras recorrer 25 kilómetros de subidas y bajadas con innumerables acequias y lodazales que se “tragaban literalmente” mis zapatillas pude ingresar a la tan ansiada meta. A partir de ahí era disfrutar de otra fiesta, ya que en el rancho se ofrecían platos típicos, en base a carne al ser una región ganadera, así como gran variedad de cervezas artesanales.

Y mientras se esperaba la llegada de los demás corredores, la fiesta avanzaba con los típicos bailes austroalemanes, así como con diversos concursos. “Buscamos que Oxatrail sea una experiencia inmersiva en la que los corredores puedan vivir la historia, cultura y tradiciones de la región desde que llegan hasta que parten”, añade Costa.

Desde hace cuatro años, la Oxatrail se ha convertido en uno de los eventos centrales del calendario oxapampino. (Foto: Profocus)
Desde hace cuatro años, la Oxatrail se ha convertido en uno de los eventos centrales del calendario oxapampino. (Foto: Profocus)

Mucho por descubrir

Un punto de visita obligada en Oxa es La Colonia Oxapampina, un espacio que ofrece tours en los que explican la influencia austroalemana en la región, y en donde se puede adquirir café, cacao, miel y dulces naturales de productores locales. Además, los visitantes pueden hacer degustaciones y disfrutar de los bailes tradicionales.

Otro lugar de interés es el mirador La Florida, en el distrito de Chontabamba, el cual ofrece buenas vistas de los paisajes que rodean a Oxapampa. Y para un ‘full day’, siempre es recomendable visitar Villa Rica, en donde podrán encontrar un café de gran calidad, adquirir productos derivados del cacao y visitar la laguna El Oconal.

Finalmente, otro lugar cercano y con mucha historia por su influencia austroalemana es Pozuzo, en donde destacan: el puente colgante Emperador Guillermo I, el museo Schafferer, el cementerio de Los Colonos, sus casas típicas a dos aguas, el barrio costumbrista de Prusia, la catarata Delfín, entre otros.

La competencia se inicia en el tradicional Rancho Ruffner, en cuyos primeros metros es imposible no entrar en contacto con el barro y pegarse algún resbalón. (Foto: Profocus)
La competencia se inicia en el tradicional Rancho Ruffner, en cuyos primeros metros es imposible no entrar en contacto con el barro y pegarse algún resbalón. (Foto: Profocus)

Contenido Sugerido

Contenido GEC