Por Archivo El Comercio

El 24 de mayo de 1964, Perú y Argentina jugaron en el Estadio Nacional un partido clave para la clasificación a las olimpiadas de Tokio. En el segundo tiempo, cuando los visitantes ganaban 1 a 0 les anularon un gol a los peruanos. El público protestó. Luego, un hincha llamado “negro bomba” entró a la cancha a agredir al árbitro. Fue golpeado por la policía y esto generó ira en las tribunas. Los agentes policiales lanzaron bombas lacrimógenas y la gente salió en estampida. Muchos se encontraron con las puertas cerradas y murieron aplastados. Otros ganaron las calles y quemaron autos y buses, como se aprecia en esta foto de El Comercio. El saldo fue de más de 300 muertos.

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