Por Archivo El Comercio

En 1971 imprudentes peatones arriesgaban su vida al cruzar temerariamente la vía Expresa. Esta escena se repetía cada vez que terminaban los partidos de fútbol en el Estadio Nacional. A pesar de tener un puente peatonal, cientos de hinchas, especialmente, menores de edad, prefieren jugar a la muerte desafiando a los autos que deben realizar maniobras para evitar un accidente.