Alumnos consultados por corresponsales escolares de El Comercio confirman no sentirse a salvo de la criminalidad.
Alumnos consultados por corresponsales escolares de El Comercio confirman no sentirse a salvo de la criminalidad.
/ El Comercio

Escucha la noticia

00:0000:00
La ola de asaltos en Lima y su víctima más vulnerable, los escolares
Resumen de la noticia por IA
La ola de asaltos en Lima y su víctima más vulnerable, los escolares

La ola de asaltos en Lima y su víctima más vulnerable, los escolares

Resumen generado por Inteligencia Artificial
La IA puede cometer errores u omisiones. Recomendamos leer la información completa. ¿Encontraste un error? Repórtalo aquí
×
estrella

Accede a esta función exclusiva

En Perú, el crimen daña la vida de los jóvenes, pone en peligro su calma, estudios y el cómo se relacionan con las demás personas. Para mostrar estos efectos, el presente grupo de corresponsales escolares hizo una encuesta a 294 alumnos de distintos años de secundaria en la institución educativa Fe y Alegría 13 de Comas, Lima. Los números son claros, los alumnos no se sienten a salvo.

A causa de la inseguridad, hay alumnos que cambiaron sus rutinas. El 43.9% cambió sus rutas de calles para ir o volver del colegio. Y el 38.8% cambio las horas para llegar o salir de casa ante la inseguridad.

La inseguridad afecta cómo los estudiantes se involucran con la vida social. Un 21.4% de los consultados indicó que evita salir lo máximo posible, un 21.1% dijo que sus lazos con amigos o gente del barrio cambiaron y 60 estudiantes afirmó ser haber sido testigo de robos en zonas cerca a sus hogares.

Pero la delincuencia no solo ataca la propiedad. Este grupo de corresponsales conversó con Andrea Soto, psicóloga especialista. Según ella la criminalidad “también afecta el desempeño cognitivo y la salud mental, evidenciando un profundo efecto en nuestro rendimiento académico”. Los estudiantes que respondieron a la encuesta sobre las formas en que la delincuencia afecta su rendimiento citaron, en respuesta múltiple, que las tres principales consecuencias para ellos son falta de concentración (27.6%), ansiedad o estrés (27.6%) y desmotivación académica (27.2%).

¿Se puede exigir un rendimiento académico óptimo cuando la mente está ocupada en gestionar el miedo? Esta presión emocional se confirma en el diagnóstico de nuestro estado de ánimo reciente en relación a la inseguridad, donde Soto añade y recalca que “en la parte cognitiva o mental puede haber dificultades en la concentración y el aprendizaje, ya que la atención no se centra en la escuela”. Y añadan a esto el hecho que 36 de los alumnos en algún punto sufrieron robo o intento de este y 61 lidiaron con asalto a mano armada.

A la urgencia del problema se le suma la baja confianza en las entidades de protección. Del total de encuestados solo un 24.8% confía plenamente en la Policía, mientras que un 39.4% confía en que la escuela garantice su seguridad. En todo momento se percibe una falta de respaldo por ambas instituciones, lo cual agravaría el estrés individual y la sensación de vulnerabilidad.

Los datos presentados demuestran que la inseguridad es un factor determinante en la calidad de vida y el proceso educativo de los estudiantes. Resolver el problema requiere un enfoque multidisciplinario; el miedo es real y tiene efectos en la vida diaria.

Autores

Informe realizado por los corresponsales escolares Joaquín Antonio Castro Irigoin, Marilu Belirosy Valeria Escalante Puerta, Gissel Milagros Ramirez Aguero, Amir Fabiano Rojas Malpartida y Saúl Aaron Castillo Chavez de la I.E. Fe y Alegria 13 de Comas, Lima; con la asesoría de la docente Brenda Mancisidor y la mentoría del periodista Alfonso Rivadeneyra García.

Contenido sugerido

Contenido GEC