El fútbol regaló una joya difícil de repetir. En la liga de Marruecos, el defensor Driss El Jabali sorprendió al mundo con un gol de rabona desde fuera del área que rápidamente se instaló en la conversación por el Premio Puskás.
El fútbol regaló una joya difícil de repetir. En la liga de Marruecos, el defensor Driss El Jabali sorprendió al mundo con un gol de rabona desde fuera del área que rápidamente se instaló en la conversación por el Premio Puskás.
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La acción se produjo en el duelo entre Maghreb Fez y Wydad Casablanca, cuando el partido parecía encaminado al empate. Fue entonces que, cerca del minuto 80, el zaguero se animó a un recurso técnico poco habitual para su posición y ejecutó una rabona que terminó clavándose en el ángulo.
La precisión del remate dejó sin reacción al arquero y desató la euforia tanto en el campo como en las tribunas. El tanto, además de significar la victoria para su equipo, rompió cualquier lógica por la dificultad de la ejecución y el contexto del partido.
Como era de esperarse, la jugada no tardó en viralizarse en redes sociales y ya es señalada como una seria candidata a quedarse con el galardón al mejor gol del año. Una obra de arte que confirma que, incluso en los escenarios menos mediáticos, el fútbol sigue ofreciendo momentos inolvidables.