Desde hace algún tiempo, Michelin empezó a mirar más allá de los neumáticos. Este negocio, si bien sigue siendo el ‘core business’ y el que le da la facturación a la empresa, esta sabe que no será sostenible en el futuro.

Por ello, el fabricante francés apuesta por crecer en otros frentes: experiencias, materiales de alta tecnología y soluciones y servicios, sobre todo, para el segmento empresarial. Líneas de negocio que también llegarán a nuestro país.

Esta última división [Michelin Flotas Conectadas] –lanzada en Argentina y Chile – es la que pronto llegaría al Perú, revela Guillermo Crevatin, gerente general de Michelin Perú, Chile y Bolivia.

En Argentina, la solución tecnológica ayuda al transportista a mejorar y optimizar sus operaciones a través de la gestión de flotas y monitoreo de los vehículos y sus cargas con el soporte de Sascar, compañía brasileña que compró Michelin en el 2014.

Este año, probablemente, lanzarán en Latinoamérica neumáticos conectados para el segmento de vehículos deportivos. Una opción que también plantearán para nuestro mercado, sostiene el ejecutivo.

“Habrá un cambio fuerte en la tenencia de vehículos y más empresas de alquiler de autos, si nos quedamos solo como vendedores de llantas nos será difícil crecer”, asegura.

Crevatin precisa que se están enfocando en dar experiencias de movilidad como las guías de turismo y restaurantes, servicios de navegación satelital, entre otros temas. “Estamos comprando empresas y haciendo fusiones que nos permitan trabajar mucho más en la investigación y el desarrollo ”, detalla.

EN EXPANSIÓN

En el 2019, Michelin logró crecer 9% en el mercado peruano y para este 2020 la apuesta es seguir en ese mismo camino, señala Guillermo Crevatin.

“Atendemos a todo tipo de vehículos. No en vano, tenemos 300 modelos de llantas pero nos hemos concentrado, principalmente, en las gamas donde el consumidor valora más nuestro aporte: en el de automóviles de alta gama, en los segmentos de SUV, comerciales (donde crecimos mucho en el 2019) y en el sector minero, que representa el 80% de nuestras ventas”, detalla.

El año pasado la marca aumentó su oferta en un 25%, abrieron una planta de rencauche y nuevos puntos de venta, totalizando 25. Estas acciones, refiere, tendrán un impacto real y completo este 2020. Además, confían en que el mercado automotor se recuperará.

Hoy por hoy, la subsidiaria peruana es la cuarta de mayor facturación en la región para Michelin, después de Brasil, Chile y Argentina. Aunque, a juzgar por Crevatin, la operación local podría haber superado a la de Argentina, debido a la mala situación que atraviesa dicho país.

“El Perú es muy importante para Michelin global, porque su estabilidad permite planificar y proyectarse en el futuro. Lo que nos da tranquilidad es que, a pesar de los cambios e inestabilidad política y de la desaceleración económica, es un mercado que avanza y que tiene reglas de juego claras”, enfatiza.

PLAN DE SUSTENTABILIDAD

Michelin busca ser una empresa de movilidad sustentable. Está trabajando en fabricar una llanta que ayude a consumir menos combustible, que sea 100% reciclable y renovable.

Uno de los desafíos y desvelos de la firma es depender cada vez menos del caucho sintético. Hoy, ya usa caucho natural. El compromiso al 2050 es que el 80% de la producción de llantas provenga de fuentes de energías renovables.

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