Informalidad laboral seguirá afectando al país por 50 años más
Informalidad laboral seguirá afectando al país por 50 años más

Aunque en los últimos nueve años el número de trabajadores formales se ha duplicado en el país, la todavía sigue siendo una gran piedra en el zapato. Se calcula que actualmente hay más de 11 millones de peruanos que no acceden a todos los beneficios y y perciben un por debajo del (S/.750).

, socio director de , remarca que la informalidad también está presente en las empresas formales: más de 2 millones de personas se encuentran en esta situación.

Con base en ello, la consultora estima que el año pasado la tasa de informalidad dentro de la (PEA) llegó al 70,9%, 0,1 puntos porcentuales por debajo de lo registrado un año antes. Este año la podría mantener la informalidad en el mismo ratio.

Ante esto, Cuba calcula que –de mantenerse las mismas condiciones en el mercado de trabajo– recién en el 2064 se podría eliminar la informalidad en el país. ¿Qué hacer? Para el especialista, el camino a seguir sería flexibilizar las leyes laborales, sobre todo las de contratación y despidos, ya que con ello se aumentaría en 40% la formalidad en las empresas.

(Fuente: Macroconsult)

¿FLEXIBILIZAR O NO FLEXIBILIZAR?
Algunos sectores concuerdan con Cuba. Para , presidente de la (SNI), los sobrecostos laborales –como los de contratación– son la causa de la informalidad en el país, ya que no todas las empresas pueden asumir estas exigencias.

En tanto, , director ejecutivo de Grade, sostiene que estos costos han impactado, sobre todo, a las pequeñas empresas. En esa línea, el especialista señaló que la –un mecanismo para incentivar la formalización de ese tipo de compañías– no ha logrado los objetivos esperados.

El laboralista añade que más que hablar de sobrecostos laborales, el gran problema de la informalidad es la rigidez de las leyes de trabajo. El Perú –remarcó– es uno de los países de la región con un mercado laboral estricto. “En otros países no se entrega al trabajador despedido un seguro de e indemnización al mismo tiempo. Es más fácil liquidar una empresa en el Perú que despedir trabajadores”, señala.

Toyama aclara que aunque se busca una mayor flexibilización del mercado, esto no debe dar pie a abusos de los empleadores, sino a una mayor protección de los trabajadores. Esto debe estar enmarcado en una nueva .

A su turno, el laboralista español Antonio Sampere comentó que un nuevo régimen laboral flexible debe ser atractivo para todos los agentes sociales. En esa línea recomendó que estos cambios deben partir de un consenso de todas las partes involucradas para su fácil aplicación. “La flexibilidad no es para las empresas, sino para el sistema”, acotó.

Pero no todos consideran que flexibilizar las leyes laborales sea la solución. El ex viceministro de Trabajo indica que en el Perú no se puede hablar de rigidez, ya que –si uno mira el sector asalariado privado– encontrará que solo uno de cada cinco trabajadores tiene contrato indeterminado. El resto está empleado mediante distintas modalidades. “De haber rigidez no veríamos que el viene creciendo en los últimos años”, remarca.

Para Gamero antes de pensar en los temas de sobrecostos o de rigidez laboral, las medidas del Gobierno deberían centrarse en tener mano de obra debidamente calificada, que ayude a las empresas a mejorar su competitividad y productividad.