Por Gladys Pereyra Colchado

A nadie le gusta pensar escenarios catastróficos, menos en medio de una pandemia que en menos de dos años ha dejado más de 200 mil fallecidos en el país. Pero hay instituciones que sí analizan todos los riesgos posibles. Somos un país sísmico y el Instituto Geofísico del Perú (IGP) ha logrado identificar la zona de mayor acumulación de energía, Cenepred ha contado las casas y los distritos que resultarían más afectados, la Dirección Nacional de Hidrografía, el alcance de las olas de eventual tsunami; el Cismid, los suelos menos seguros. Toda esta información existe y se sustenta en años de investigaciones. Existe, pero no se toma en cuenta.