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Después de idas y vueltas con el amor, al fin lo encontró. No es experta pero es perseverante en la materia. La actriz, comediante, locutora de radio y ahora escritora, Oriana Cicconi, bromea y ríe en demasía. No tiene reparos en abordar cualquier tema, sobre todo cuando se trata de su más grande reto: “El Libro del amor” (Planeta, 2015).
La hija de la destacada actriz Claudia Dammert presentó recientemente en la Feria Internacional del Libro de Lima su primera obra. Ella se describe a sí misma como una romántica empedernida para quien la búsqueda del amor y el vivir nuevas experiencias es su consigna.
“El libro del amor” no conoce edad. Oriana lo concibió como una guía para quienes buscan constantemente el amor pero muchas veces les es esquivo. Una vez se involucren de lleno en esta lectura, sabrán a ciencia cierta que no hay razón alguna para deprimirse ni sufrir porque aún no hallan a “Mr. perfección”.
“Para quienes se deprimen y sufren su causa; para quienes quieran disfrutar la vida y para quienes salen adelante a pesar de una decepción amorosa. Si no vivimos felices, ¿para qué vivir?”, indicó la autora a El Comercio.
La publicación refleja esa frescura y jovialidad que caracteriza a Oriana. Ella siempre se presenta ante uno como esa una amiga, mujer y hermana que todas necesitamos alguna vez.
Esa persona que sabe cuándo sentarse a tu lado y consolarte porque las cosas no funcionaron y quien en su momento también te hará ver que no vale la pena llorar por alguien que pronto será un mero recuerdo.
Para Oriana, “El libro del amor” es texto honesto, hecho con la mejor disposición posible, con toques de comedia y cuyo objetivo es que los lectores puedan escapar hacia la felicidad y que les permita afrontar los problemas con la mejor predisposición.
Para esta amiga, mujer y hermana, como se denomina en “El libro del amor”, su férrea creencia en la ley de la atracción y la psicomagia, además de sus constantes rezos a San Antonio y Tinder, fueron las claves para que pudiera conocer al amor de su vida y hoy su esposo, a quien califica como su mejor experiencia de amor.













