En Australia, los rompecabezas han sido considerados artículos esenciales, permitiendo que las personas salgan a sus casas a comprarlos durante la cuarentena. En la foto, el rompecabezas de 1000 piezas más pequeño del mundo. (Foto: Reuters/Toru Hanai)
En Australia, los rompecabezas han sido considerados artículos esenciales, permitiendo que las personas salgan a sus casas a comprarlos durante la cuarentena. En la foto, el rompecabezas de 1000 piezas más pequeño del mundo. (Foto: Reuters/Toru Hanai)
Czar Gutiérrez

Estaba en la impecable disposición geométrica de los mosaicos sumerios. En la admirable mayólica romana. En los polígonos regulares que estudió Arquímedes (III a. C.). En los sólidos platónicos de Johannes Kepler (“Harmonice mundi”, 1619). En la observación sistemática y profunda de los teselados que hicieron el matemático Camille Jordan, el cristalógrafo Evgenii Konstantinovitch y la psicóloga Camila Rial (entre 1869 y 1891). En la hiperbólica constelación artística que encuentra M. C. Escher (1898-1972) al ver los azulejos del palacio granadino de La Alhambra. Ninguno supo que todo aquello era un rompecabezas armado.