Por Roger Aguilar Mendieta

En menos de dos semanas, el Gobierno ha dado marchas y contramarchas con respecto al conflicto minero en Ayacucho. Luego de que manifestantes saquearan e incendiaran la mina Apumayo, el 29 de octubre, el Ejecutivo logró que se levantara la protesta ese mismo día por la noche, con la condición de que la primera ministra Mirtha Vásquez viaje a dialogar a la zona. Pero, ayer en la mañana, cientos de personas se movilizaron en Coracora y, en asamblea pública, le dieron un ultimátum al Ejecutivo: si hasta el 18 de este mes no se instala una mesa de diálogo con la presencia de Vásquez, reanudarán el paro indefinido contra la actividad minera en sus territorios.

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