(Composición: El Comercio)
(Composición: El Comercio)
Martin Hidalgo Bustamante

Subeditor de la Unidad de Análisis Político

martin.hidalgo@comercio.com.pe

En mayo del 2015, , cuando lideraba Sembrar, tuvo que decidir por qué vehículo electoral con inscripción legal postularía: el Partido Humanista (hoy Juntos por el Perú), de Yehude Simon, o Tierra y Libertad (hoy ), de La lideresa de izquierda escogió el segundo y fue su candidata presidencial. Cuatro años después, Mendoza, quien ahora encabeza , tuvo un dilema similar, y en esta ocasión decidió que su movimiento fuera hasta el final con Yehude Simon.

Pero esta decisión, a diferencia de la del 2015, tuvo altos costos para Mendoza. Su grupo intentó sumarse a una alianza electoral entre el partido de Simon y , de Vladimir Cerrón. Pero esto no prosperó por una formalidad: para firmar una alianza, el reglamento de Perú Libre exige reunir a todas sus autoridades: alcaldes, dirigentes de comités, entre otros, algo que no lograron en los seis días que tuvieron para inscribir la confluencia.

Al no concretarse, se dividieron en dos bloques. El grupo de Mendoza participará en las listas de Juntos por el Perú, mientras que Perú Libre irá por su cuenta.

Tensión en el frente

A eso de las 3 p.m. del jueves 31 de octubre, los miembros de la trunca coalición ya sabían que su inscripción formal no era viable. Tres horas después, y tras una serie de consultas legales, iniciaron conversaciones para postular bajo uno de los logos con inscripción: Juntos por el Perú o Perú Libre. Solo debían elegir uno y ajustar el estatuto interno para permitir la postulación de no afiliados.

Desde un inicio, la postura del grupo de Verónika Mendoza fue postular por Juntos por el Perú. El partido de Cerrón aceptó, pero con una condición: que el partido de Simon cambiara su logo para incluir el lápiz característico de su marca. Pero esto se rechazó.

Con Perú Libre fuera de juego, lo que siguió fue la coordinación de la unión de Juntos por el Perú con Nuevo Perú, lo que se oficializó en la madrugada de ayer.

“Como ocurre con partidos políticos, hay tensiones y diferencias [con Perú Libre] pero básicamente hemos terminado bien”, dijo Alberto Quintanilla, de Nuevo Perú.


La gran perdedora

El politólogo Eduardo Dargent sostuvo que, tras este intento de alianza con Cerrón que acabó con la renuncia de cinco miembros que integraron la bancada de Nuevo Perú, Verónika Mendoza ha destruido cierto capital que, estando en la izquierda, era un balance con otros temas que daban aires de renovación a su propuesta.

Para el analista político Erick Sablich, este proceso trunco muestra una improvisación y desorganización de la izquierda, en la que Simon y Cerrón quisieron dar la impresión de que se alejaban de sus partidos y terminaron siendo las “voces cantantes” de este enredo, pero particularmente de Mendoza. “Quedó tercera en las últimas elecciones y no ha podido construir un partido a diferencia, por ejemplo, de Julio Guzmán. En el proceso de esta inscripción fallida ha perdido arrastre y voceros políticos para lanzarse con un logo poco conocido. Nuevo Perú, que estuvo dos años en el Congreso, era un logo más conocido y no lo pueden utilizar”, aseveró Sablich a El Comercio.

El profesor en Ciencias Políticas Carlos Alberto Adrianzén coincidió en que “Nuevo Perú no está tomando en serio la construcción de un partido”. “Verónika Mendoza queda mal, sobre todo con sus aspiraciones de ser candidata presidencial. Fue un costo alto para que al final no se concrete su alianza por un tema de papeles. Además de alimentar el mito de la eterna división de la izquierda”, acotó Adrianzén.

Para él, también pierden los miembros de la bancada que renunciaron, porque a estas alturas podrían estar pidiendo las cabezas de los dirigentes que impulsaron la alianza con Cerrón.

Tanto Sablich como Adrianzén coincidieron en que resulta difícil que estos dos grupos de izquierda puedan pasar la valla. Adrianzén sostuvo que requerían un nivel alto de coordinación para ver en qué regiones cada grupo tenía más posibilidades y que ambos no presentaran listas. De lo contrario, al competir entre ellos, dispersarían el voto izquierdista.

Dargent cree que existe un voto fuerte de la izquierda y que si la unión Mendoza-Simon logra construir algunos voceros políticos para impulsar sus listas, podrían pasar la valla.

Si analizamos los últimos resultados electorales de Juntos por el Perú [ver infografía], las proyecciones no son alentadoras. Queda por ver cuánto podrá sumar el grupo de Mendoza.

Momentos claves

30/9/2019 Fecha de la convocatoria a elecciones. Desde ese día se podían inscribir alianzas.

25/10/2019 Perú Libre y Juntos por el Perú anuncian inscripción de su alianza, a la que Nuevo Perú se sumó.

31/10/2019 Los grupos izquierdistas no alcanzaron la inscripción en el último día del plazo.

1/11/2019 Perú Libre anuncia que postulará solo.