En las últimas semanas, los oleajes anómalos registrados en el litoral peruano han generado restricciones en las actividades pesqueras, afectando el abastecimiento regular de productos hidrobiológicos en diversos mercados del país. En este contexto, resulta importante prestar especial atención a la frescura del pescado al momento de comprarlo.
En las últimas semanas, los oleajes anómalos registrados en el litoral peruano han generado restricciones en las actividades pesqueras, afectando el abastecimiento regular de productos hidrobiológicos en diversos mercados del país. En este contexto, resulta importante prestar especial atención a la frescura del pescado al momento de comprarlo.
“La menor disponibilidad de producto puede incrementar el riesgo de que el pescado que no está en óptimas condiciones llegue a los puntos de venta. Por ello, saber identificar un pescado fresco se vuelve una herramienta clave para proteger la salud y asegurar una adecuada alimentación”, destaca Camilo Peirano, gerente general de Superfish.
Cabe recordar que el pescado es una de las proteínas más completas, rica en omega-3, vitaminas y minerales esenciales. Sin embargo, estos beneficios dependen directamente de su estado de conservación.
En ese sentido, el especialista señala cinco características clave que todo consumidor debe considerar al momento de comprar pescado:
- Ojos brillantes y saltones: deben verse claros, transparentes y ligeramente sobresalientes. Si están opacos o hundidos, es señal de pérdida de frescura.
- Branquias rojas y húmedas: deben tener un color rojo o rosado intenso. Tonos oscuros o secos indican que el pescado no está fresco.
- Carne firme y elástica: al presionar el pescado, la carne debe volver rápidamente a su forma original. Una textura blanda o hundida es una alerta.
- Piel brillante y escamas adheridas: el pescado fresco presenta una piel húmeda, brillante y con escamas firmes. Si luce opaco o las escamas se desprenden con facilidad, su calidad es menor.
- Olor suave a mar: un aroma fresco, similar al mar, es señal de buen estado. Olores fuertes o desagradables indican descomposición.
Asimismo, Peirano destaca la importancia de comprar en puntos de venta formales que garanticen una adecuada cadena de frío y, de ser posible, trazabilidad del producto, lo que permite conocer su origen y condiciones de manejo.
Promover el consumo responsable de pescado no solo contribuye a una mejor nutrición, sino que también apoya a miles de familias que dependen de la pesca en el país.
“En un escenario de variabilidad climática y eventos como los oleajes anómalos, estar informados es clave. Elegir pescado fresco no solo es una decisión de sabor, sino también de salud y seguridad”, finaliza el representante de Superfish.
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