El cepillado dental es una práctica de higiene que permite eliminar la placa bacteriana de los dientes y prevenir problemas como las caries y la inflamación de las encías. Aunque la mayoría de las personas adquiere este hábito desde los dos o tres años de edad, muchas lo realizan sin conocer si la técnica utilizada es la correcta. De hecho, una práctica habitual en muchas familias consiste en cepillarse los dientes después del almuerzo con el objetivo de reducir la acción de los ácidos que pueden formarse en la boca y afectar la salud bucal. Frente a ello, un reconocido artículo dio a conocer las consecuencias que esta práctica puede generar en la superficie dental y bucal, además de precisar cuánto tiempo se recomienda esperar antes de cepillarse los dientes. En el desarrollo de esta nota, te contamos mayores detalles al respecto.
Un artículo publicado por Colgate señala que los alimentos con alto contenido de carbohidratos y azúcares favorecen la proliferación de bacterias que pueden deteriorar el esmalte dental. Por ello, recomiendan cepillarse los dientes con una pasta dental que contenga flúor después de las comidas, a fin de eliminar la placa bacteriana y contribuir a la prevención de las caries. Asimismo, un informe compartido por el Diario ABC sostiene que después de consumir alimentos ácidos, se sugiere esperar alrededor de 30 minutos antes de cepillarse los dientes para evitar el desgaste del esmalte dental.
Eso no es todo, los especialistas aconsejan enjuagarse la boca con agua después de consumir este tipo de alimentos y priorizar una dieta baja en azúcares y carbohidratos para reducir la acción de los ácidos sobre los dientes. Además, es importante mencionar que, el ácido fosfórico presente en las bebidas gaseosas puede provocar un desgaste permanente del esmalte dental. De esta manera, con el objetivo de disminuir este riesgo, los expertos de la salud bucal sugiere limitar el consumo de refrescos y otros productos con alto contenido de dulce, especialmente entre comidas.
En una entrevista para el medio Milenio, Paola Santos, nutrióloga del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (Issemym), señaló que llevar una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras, vitaminas, minerales y antioxidantes, contribuye a fortalecer el sistema inmunológico de los seres humanos. De acuerdo con la especialista, cuando la dieta incluye todos los grupos de alimentos, no es necesario recurrir a suplementos nutricionales, ya que las necesidades del organismo pueden cubrirse a través de una alimentación adecuada.
En ese contexto, la experta en nutrición señaló que, además de la naranja y el limón, frutas como la guayaba, el kiwi y la fresa contienen mayores cantidades de vitamina C, uno de los nutrientes esenciales para fortalecer el sistema inmune. En cuanto a las verduras, el perejil, los pimientos, la coliflor, el brócoli, el tomate y la papa también son fuentes importantes de este tipo de nutrientes. Asimismo, señaló que el organismo absorbe cerca del 80 % de esta vitamina y reduce esa absorción cuando su consumo es excesivo para evitar un exceso del nutriente.