Con el objetivo de mejorar la transitabilidad vehicular y peatonal sobre el río Rímac, la Municipalidad de Lima anunció una buena noticia para los vecinos de San Juan de Lurigancho y El Agustino: el puente Próceres ya se encuentra en su etapa final. Este ambicioso proyecto, que cuenta con una inversión de aproximadamente S/90 millones, beneficiará a miles de habitantes que podrán desplazarse sin ningún inconveniente entre ambos distritos. De hecho, la obra incluye la instalación de señalización vial y medidas preventivas para hacer frente a posibles eventos asociados al Fenómeno El Niño. En el desarrollo de esta nota, te contamos mayores detalles al respecto.
A través de sus plataformas oficiales, la Municipalidad de Lima informó que el nuevo puente Próceres, construido sobre el río Rímac, alcanzó un avance del 80,64 %, por lo que se encuentra en la etapa final de su ejecución. Este importante proyecto unirá los distritos de San Juan de Lurigancho y El Agustino mediante la instalación de dos estructuras de una longitud de 91 metros sobre el eje de la avenida Próceres de la Independencia (entre el Malecón de Amistad y la avenida Plácido Jiménez), beneficiando a más de 200 000 ciudadanos.
Asimismo, debido a que la obra se encuentra sobre el río Rímac, la MML indicó que el proyecto contempla acciones preventivas destinadas a reducir el impacto de posibles eventos asociados al Fenómeno El Niño. Eso no es todo, la intervención incluye además la instalación de señalización y semáforos, así como la habilitación de paraderos peatonales, senderos y áreas verdes en la zona. Estas acciones buscan optimizar el tránsito y aliviar la congestión vehicular en este sector de la ciudad limeña.
En entrevista para Canal N, la directora de Operaciones de Lima Expresa, Guina Ayora, informó que se han ejecutado trabajos de prevención en el río Rímac, específicamente en un tramo de 1.8 kilómetros del cauce comprendido entre los puentes Huánuco y Santa Rosa. Así, con una inversión de S/1.8 millones, la especialista indicó que se optó por adelantar las labores para retirar sedimentos y piedras acumulados en el cauce y reducir así el riesgo de desbordes que podrían afectar la Vía de Evitamiento y la Línea Amarilla.
Otras de las medidas es el monitoreo de la corriente de agua mediante un sistema instalado en el puente Lomas, que mide el agua proveniente de Huampaní y permite generar alertas ante posibles incrementos. De esta manera, la titular de Lima Expresa señaló que San Juan de Lurigancho, Caja de Agua y El Agustino son zonas que podrían presentar mayor vulnerabilidad ante una eventual crecida del río.
“La descolmatación va a acabar ahora hacia el 20 de octubre. Sin embargo, lo que estamos haciendo es de manera coordinada con la municipalidad, que ayer nos reunimos con el área de gestión de riesgos justo en el río. Ellos están previendo hacer la limpieza, aguas hacia abajo, yéndose más hacia el Callao, hasta donde llega el límite de su gestión”, explicó Ayora.