“La academia y el sector productivo deben trabajar juntos”
“La academia y el sector productivo deben trabajar juntos”
Redacción EC

Sara Goldberg es gerente de operaciones de la (ANII) de Uruguay, y en entrevista con El Comercio destacó el éxito de apostar no solo por políticas que fomenten la , sino además la investigación.

“A la actualidad tenemos más de 400 proyectos de aprobados y cerca de 600 de investigación. En el caso de las empresas, estas han lanzado nuevos productos, así como otras se han posicionado en nuevos mercados de exportación”, explicó.

Ella estuvo en Lima para dictar un taller de capacitación con los ejecutivos del Programa Nacional de Innovación para la Competitividad y Productividad (Innóvate Perú), del Ministerio de la Producción.

ANII fue creada en el 2007 y desde entonces es una de las agencias de financiamiento referentes en la región, debido a los instrumentos que tienen para generar toda una cultura de e investigación en el país del sur.

¿Desde qué espacios se debería fomentar la cultura por la innovación?

La cultura de la innovación se tiene que dar en todos lados, aunque cuando hablamos de innovación nos estamos refiriendo al mercado; entonces innovar es gastar dinero para generar nuevos productos con conocimiento aplicados. Investigar es gastar dinero para generar nuevos conocimientos que no sé si los voy aplicar.

¿La academia o las empresas fueron más renuentes a la innovación?

A las universidades no les costó tanto, porque trabajan en función de ello, mientras que a las empresas sí, por tal razón se tuvo que hacer un trabajo sostenido y así pueda comprender la importancia de apostar por la innovación e investigación. La tarea del fomentar, evangelizar, contagiar a nuevas empresas con estos temas no se debería detener.

De ahí la importancia del rol de la academia.

La necesitamos porque hay muchas cosas que el factor productivo solo no lo puede hacer. No tiene las capacidades, pero el que tilda, el que determina cuál es el problema, es sin duda el sector productivo; entonces ambas necesitan trabajar de manera conjunta.

En Uruguay, ¿las universidades vienen modificando sus planes de estudios con respecto al nuevo ecosistema?

Las facultades de ingeniería de todas las universidades públicas y privadas tiene incorporado los temas emprendimiento y de innovación, mientras el resto de facultades lo están haciendo paulatinamente.

¿Hoy cuál es la mayor apuesta en su país?

Uruguay está trabajando mucho en lo que son tecnologías de la información y de comunicación. Está en marcha, por ejemplo, el Plan Ceibal, el cual distribuyó más de un millón de computadoras entre niños y adolescentes. Pero no solo eso, también apostamos para que las principales publicaciones científicas puedan ser usados por los ciudadanos uruguayos. ¿Que buscamos con ello? Democratizar la información para que la gente que quiera estudiar lo haga, pese a no tener los recursos económicos, los cuales son exigidos por estas grandes editoriales en línea.

Y en el tema de fuga de talentos, ¿qué planes están desarrollando?

Este tema es una realidad en nuestra región, por lo que ofrecemos instrumentos e incentivos para gente que hizo su doctorado afuera vuelva y también se inserte en las empresas a fin de realizar proyectos de innovación, además estamos financiando becas de postgrado en el exterior. Las maestrías tienen un valor de hasta de 40 mil dólares por dos años, mientras que el doctorado la cifra es de hasta 60 mil dólares por tres años.