Abreu y el problema de usar su número de siempre en El Salvador
Abreu y el problema de usar su número de siempre en El Salvador

El delantero Sebastián Abreu, ídolo del fútbol uruguayo, llegó la noche del martes a El Salvador. Al día siguiente fue presentado como el nuevo integrante del equipo Santa Tecla F.C, un club joven de no menos de diez años que en el 2015 ganó su primer torneo clausura. El goleador fue recibido con una atención mediática acorde con su fama internacional: decenas de periodistas e hinchas llegaron al Hotel Crowne Plaza, uno de los más lujosos de San Salvador, la capital del país. Algunos lo siguieron desde que salió del aeropuerto. "Estoy sorprendido, poco más parecía que venía un cantante", dijo Abreu, soltando una risa, en su primer encuentro con la afición salvadoreña.

"Es uno de los fichajes más sonados de los últimos tiempos. Le dará relevancia a una liga local venida a menos y también puede ser un espejo para otras directivas viendo la repercusión que tuvo a nivel nacional e internacional. En marketing ya dio un excelente resultado al equipo: acercó patrocinadores. Habrá que ver cómo se desenvuelve en la cancha, uno de los máximos referentes del fútbol uruguayo", comentó Gustavo Flores, editor de deportes de "El Diario de Hoy" de El Salvador, a este Diario. Y agregó que algunos comparan la llegada de Abreu con el fichaje del brasileño Zózimo Alves, dos veces campeón mundial, al club el Águila a fines de los sesenta.

La contratación del nuevo jugador de Santa Tecla ha generado, sin embargo, una polémica que podría resultar inverosímil para cualquier otro país pero no para El Salvador. A Abreu, desde que empezó su carrera como futbolista, el número 13 lo ha acompañado en su espalda. Fue con ese número en su camiseta con el que llevó a Uruguay a la semifinal del Mundial de Sudáfrica, eliminando a Ghana con un gol suyo de penal. Aquella hazaña consagró su apelativo de "Loco", por la forma como ejecutó la anotación: picado y al medio. Pero Abreu empezará a jugar en El Salvador, país donde el número 13 está relacionado a la pandilla de los Maras Salvatrucha (MS-13). , se titula una nota del periodista salvadoreño Nelson Rauda para el medio digital “El Faro”.

Rauda cuenta que desde el 2008 varios clubes de su país se han rehusado a utilizar el número 13 y el 18 en sus plantillas. "¿La razón? El temor a recibir agresiones", dice la nota. El Salvador es considerado el país más violento del mundo: solo en el 2015 se reportaron 18 asesinatos al día, haciendo un total de 6.657 homicidios en todo ese año. La mayor causa de las muertes es por la guerra entre los Maras Salvatruchas y los del Barrio 18, la segunda pandilla más sanguinaria relacionada con un número.

Según información de El Faro, en la temporada 2013-2014, ocho de los diez equipos que juegan en la Primera División no usaron ni el 18 ni el 13 en sus camisetas. Ello fue replicado por varios clubes de la segunda división. José Vidal Hernández, presidente de Santa Tecla, ha dicho que instruyó al jugador uruguayo sobre "las realidades que el país vive". Pero que a pesar de ello, Abreu ha pedido usar la 13. "Me comentaron la situación del número, pero yo desconozco ese tipo de temas, argumenté que ha sido el número que me ha acompañado a lo largo de mis veintidós años de carrera. Simplemente lo que uno hace es darle continuidad", dijo Abreu en su presentación. 

En ese misma conferencia, el goleador dijo que de no poder usar su número de siempre, optará por el 22, en representación del número de clubes por los que, a sus 39 años, ha jugado como futbolista preofesional.

Lo cierto es que lo ocurrido con Abreu ha vuelto a poner en relieve el clima de violencia que se vive en El Salvador. "Uno no se puede olvidar de la violencia ni cuando recibe a un crack mundial", dijo Rauda a El Comercio.