Por Jasson Curi Chang

La última vez que Juan Reynoso habló con El Comercio también fue la única. Era el verano del 2009 y el técnico nacional todavía no planificaba esta impresionante campaña con Melgar de Arequipa: estaba en la ‘U’, preparaba un equipo sólido y decía: “Hablemos largo que será la última vez”. Ese Juan no ha cambiado. Todavía mantiene una distancia con los medios que a veces termina siendo nociva por una razón sencilla y, si se quiere, polémica: no terminamos de saber qué piensa y adónde quiere llegar. Y no ha cambiado, tampoco, su idea, su plan: organizar planteles competitivos en los que nunca es obvio quién es titular, idear un once que se defiende desde su posesión de la pelota y, lo más importante, que juega lo mismo en la UNSA o en el Gallardo, en la altura o en la selva.