(Ilustración: Giovanni Tazza)
(Ilustración: Giovanni Tazza)
Redacción EC

¿Creerías que existe un cúmulo de basura en el Pacífico norte de más de 700.000 kilómetros cuadrados de ? ¿Y que se descubrió en 1988 y sigue creciendo?

Como ‘surfer’, me encuentro cada vez más con bolsas flotando en el mar y con muchísimo plástico en las orillas de las playas.

Investigando la problemática, me encontré con el estudio del Foro Económico Mundial y la Fundación Ellen MacArthur que sostiene que para el 2050 los océanos tendrán más plástico que peces (por peso neto), al ritmo que producimos y botamos plástico anualmente. En la circunstancia política de gran incertidumbre que vivimos, cualquiera podría cuestionar qué importancia tiene este tema ahora. Solo reflexionemos sobre el hecho de que se compran un millón de botellas de plástico en el mundo cada minuto… Y que, de acuerdo a este estudio de “The Guardian”, el problema del desperdicio plástico se considera ahora tan grave como el del cambio climático. Es crítico comenzar a actuar ahora.

¿Cómo pueden las empresas generar cambios dramáticos en la disminución de su impacto en el medio ambiente? ¿Cómo evolucionar las marcas para que demuestren ser guardianes del medio ambiente y que este sea un argumento clave para ganarse la preferencia de los consumidores?

Considero que la respuesta es comprometiéndose y educando. Comprometiéndose a cambiar sus materiales, a dar soluciones que no impacten el medio ambiente y generando conciencia y cambio sobre un problema de gran relevancia para todos: la generación de basura y desperdicio plástico no biodegradable.

Es claro que los avances tecnológicos y los cambios ambientales están generando disrupciones dramáticas para las empresas. Por eso considero clave salvaguardar la sostenibilidad de las empresas a la misma vez que se asegura la calidad de vida relacionada con el medio ambiente para nuestros hijos y las generaciones futuras.

Es así como hemos buscado ser responsables con el manejo de los recursos renovables como lo es la madera de la cual se produce el papel de nuestros diarios en esta empresa, y hoy trabajamos con proveedores de papel certificados por el Consejo de Gobierno Forestal de Canadá (Forest Stewardship Council), que certifica que se cumpla la cadena de custodia de los estándares y controles de calidad para la renovación de bosques y la sostenibilidad forestal.

Sugiero desde este espacio comprometernos como empresas a algunos cambios importantes:

1. Evitemos usar bolsas plásticas o asegurarnos de que sean realmente biodegradables: demostremos ser empresas, marcas y tiendas responsables con el medio ambiente. Eduquemos y lideremos con el ejemplo. En otros países, las bolsas plásticas ya han sido prohibidas y sustituidas con bolsas biodegradables.

2. Encontremos alternativas al plástico que disminuya el impacto en la creciente cantidad de plástico que se usa una sola vez y se bota diariamente. Es un reto pero es lograble.

3. Encontremos nuevos usos creativos para la reutilización del plástico desde un sistema de reciclaje más efectivo. Apoyemos las campañas de reciclaje de botellas PET para convertirlas en frazadas o en materiales de construcción, de jardinería, etc.

No tengo duda de que los consumidores preferirán y premiarán a las marcas que demuestran conciencia ecológica, liderazgo y compromiso.

Seamos el cambio que queremos ver en el Perú y el mundo.

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