El jirón que debe llamarse Grau
El jirón que debe llamarse Grau
Luis García Bendezú

Cuentan los historiadores que cuando el Gran Almirante cayó en Angamos, el Perú se llenó de pena. Las iglesias de Lima, apenas enteradas de la noticia, dedicaron misas en su honra, se escribieron poemas fúnebres y los diarios se llenaron de panegíricos. 

Uno de estos honores es el que quedó registrado en una página de El Comercio del 15 de octubre de 1879, a una semana de la muerte del héroe. En ella, el vigésimo cuarto alcalde de Lima, Manuel María del Valle, dispuso renombrar a la calle de Lescano (actual cuadra 1 del jirón Huancavelica) con el apellido Grau. En esa calle se conserva como un museo la casa en la que vivió el Almirante hasta antes de partir a la Guerra del Pacífico.

Es probable que nadie recuerde por qué nunca se cumplió la disposición de Del Valle. Algunos historiadores creen que la orden pudo perderse en la confusión de la ocupación chilena de Lima, en enero de 1881. La División de Nomenclatura y Numeración de la Municipalidad de Lima poco sabe del tema.

Lo que sí se conoce es que en la Ciudad de los Reyes la costumbre siempre ha pesado al nombrar las calles. Según el historiador Juan Luis Orrego, la Municipalidad de Lima dispuso en 1861 cambiar los títulos virreinales de las vías del Cercado por el actual sistema de jirones con nombres de departamentos y provincias.

“Hasta entonces, en Lima se había arraigado una modalidad muy peculiar: cada tramo, de esquina a esquina, tenía un nombre específico”, señala Orrego. No obstante, el cambio en la nomenclatura no impactó inmediatamente y hay documentos que certifican que hasta 1880 los limeños seguían usando los viejos nombres.

Asimismo, el historiador Héctor López Martínez apunta que a partir de 1890 se nombró a muchas calles limeñas con los apellidos de los héroes de la guerra. Esto debido a que en ese año se repatriaron los restos de varios combatientes. Para Michel Laguerre, estudioso de Grau y oficial de la Marina de Guerra, debería retomarse la idea del ex alcalde Del Valle. “Hay pocas figuras en la historia peruana que merezcan tantos reconocimientos”, dice.