Arcade Fire: la banda se pone nostálgica con su pasado con el álbum “WE”
Los ganadores del Grammy 2011 a Disco del Año regresan con “WE”, su sexto disco, que aspira a devolverlos al recordado sonido de sus primeros trabajos.
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
Arcade Fire se presentó con su líder, Win Butler, en la última edición del festival de Coachella, donde estrenaron algunas canciones del nuevo disco. (Foto: María Jose Govea)
Arcade Fire no se ha recuperado de ese simbólico “beso de la muerte” que recibieron al ganar el Grammy a Mejor Álbum del Año por su disco The Suburbs, el 2011. Aquella fue una victoria que nadie vio venir (con toda seguridad no lo vio Eminem ni los fans del “indie” que los seguían) aunque fue justa. A la distancia, se puede decir que esa fue la última vez que esta pandilla de canadienses hiperactivos sonó convencida de su rollo nostálgico por lo poco de humano que sobrevive en el mundo. Luego vino el marasmo.
Arcade Fire no se ha recuperado de ese simbólico “beso de la muerte” que recibieron al ganar el Grammy a Mejor Álbum del Año por su disco The Suburbs, el 2011. Aquella fue una victoria que nadie vio venir (con toda seguridad no lo vio Eminem ni los fans del “indie” que los seguían) aunque fue justa. A la distancia, se puede decir que esa fue la última vez que esta pandilla de canadienses hiperactivos sonó convencida de su rollo nostálgico por lo poco de humano que sobrevive en el mundo. Luego vino el marasmo.
Así como pasa con los niños cuando crecen, el grupo cambiaron la sinceridad por la armadura intelectual del cinismo. Lo apostaron todo a la pista de baile, tratando de sonar hedonistas, o de validar remotas raíces africanas en su linaje a las que, no obstante, le faltó toneladas de “saoco” para convencer, al menos por estas tierras calientes. La cosa se puso preocupante con su penúltimo .Everything Now (2017), donde el siempre saludable comentario anti capitalista salió con mucho hueso.
De ahí la importancia de WE (2022), su sexto álbum, aparecido esta semana. Se busca recuperar el esplendor de sus primeros trabajos, con una producción demasiado “pro” a cargo del Nigel Godrich, el favorito de Radiohead. Y las letras aún guardan la solemnidad de quienes están convencidos de que lo suyo es una misión. Esta vez, la electrónica de baile ha cedido (no desaparecido) ante el rock de estadio. Los fans del último Arcade Fire todavía pueden disfrutar del sonido sintetizado de “Rabbit Hole”, casi abriendo la placa.
Arcade Fire estrenó su sexto álbum "WE". (Foto: Difusión)
Y aunque son solo nueve canciones es un disco que se siente largo, con casi todos los temas presentados en formato díptico. El arranque no es auspicioso ni el final emotivo (a pesar de convocar al gran Peter Gabriel) por lo que lo mejor sucede al medio, cuando llega “End of Empire I-III”, que tributa a las baladas del David Bowie glam, o en “The Lightning”, parte I y II, en donde no ocultan su raíz springsteeniana. Arcade Fire no se ha redimido ni regresado al camino que dejaron en pos de sus legítimas ambiciones artísticas, pero ha hecho un paso, todavía tibio, en una dirección más orgánica con lo que solían ser. //
PUNTAJE: Tres estrellas de cinco o 3/5
Más información
WE
Año: 2022
Canciones: End of Empire I-III, The Lightning I, The Lightning II, Unconditional II (Race and Religion)