Una familia se reúne en una videollamada a larga distancia. Aunque los vemos sentados unos al lado del otro, la magia del teatro actúa una vez más para convencernos de que se encuentran dispersos entre Lima y Estados Unidos. El retrato es sublime: una familia funcional de clase media que celebra alegremente el cumpleaños del hijo menor, Leandro (Mario Cortijo), un joven estudiante de dramaturgia. ¿Qué podría salir mal?