Con 36 candidatos a la presidencia de la República, se hace muy difícil elegir por quién votar. Por eso, les propongo que utilicen las posiciones de los candidatos sobre temas de su interés, para “tachar” candidatos. Con datos elaborados por Hans Rothgiesser para la plataforma Saca tu Cuenta, a continuación, les detallo las posiciones sobre cinco temas clave (más adelante analizaré otros temas, conforme avance la campaña).
1. Petro-Perú: Si sumamos todos los rescates financieros que le hemos dado entre el 2022 y el 2025 hemos despilfarrado S/33.158 millones, un monto equivalente a construir 445 colegios públicos. Ningún candidato que quiera al Perú puede querer seguir con este despilfarro. Estos nueve candidatos han dicho que hay que seguir rescatando a Petro-Perú, aunque no hayan usado exactamente esas palabras: Chiabra, Lescano, Luna, Álvarez, Belmont, Gonzáles, Guevara, Cerrón y Sánchez. De otro lado, solo hay seis que han anunciado que se desharán de alguna manera de Petro-Perú, privatizándolo, vendiéndolo, cerrándolo o transfiriéndolo a los trabajadores (una idea audaz, pero positiva para evitar rescates): López Aliaga, Espá, Belaunde, Valderrama, Diez Canseco, y Grozo. Los 21 restantes no han definido posición o lo han hecho de manera confusa.
2. Experiencia en el sector público: ¿Votarías por un candidato que nunca ha trabajado en el sector público? Ser presidente es estar a cargo de una maquinaria muy compleja. Tienes que haber estado ahí dentro para saber lo que se puede hacer y lo que no se puede hacer para manejar nuestra desastrosa burocracia. Estos son los candidatos que no tienen experiencia alguna en el sector público: Espá, Valderrama, Atencio, Vizcarra y Massé.
De los que quedan, hay cinco que han tenido un cargo público irrelevante o de muy bajo nivel: Ortíz, Carrasco, Chirinos, Becerra, y Jaimes. Los 24 restantes sí han tenido un cargo público en el que tuvieron que tomar decisiones.
3. Tránsfugas crónicos: Una forma que tenemos de saber quién es fiel a sus principios, es verificando a cuántos partidos ha pertenecido cada candidato. Si ha cambiado pocas veces se puede decir que se equivocó o lo engañaron. Pero si es alguien que ha cambiado cuatro veces o más de partido, podemos calificarlo de tránsfuga crónico. Los nueve candidatos que califican como tránsfugas crónicos son los siguientes: Pérez Tello, Olivera, Belaunde, Lescano, Belmont, Gonzáles, Guevara, Cerrón y Sánchez.
Sobre los demás, solo ocho en toda su carrera política han pertenecido a un solo partido: Fujimori, Williams, Caller, Espá, Valderrama, Atencio, Vizcarra y Álvarez. Los 19 restantes han cambiado de partido menos de cuatro veces.
4. Reinfo: Tenemos evidencia más que suficiente para concluir que Reinfo ha sido explotado por operadores ilegales para poder continuar con sus actividades extractivas sin cumplir con los estándares ambientales, laborales ni tributarios que sí cumple la minería formal. Hay siete candidatos que abogan por la extensión del Reinfo: Fujimori, López Aliaga, López Chau, Chiabra, Atencio, Sánchez y Lescano. Solo ocho candidatos se oponen a la extensión del Reinfo: Diez Canseco, Williams, Molinelli, Acuña, Pérez Tello, Luna, Guevara y Belaunde. Los 21 restantes no han definido posición clara.
5. Venezuela: Estos son los tres candidatos que, a pesar de todo lo que sabemos sobre Venezuela, se niegan a calificarla como una dictadura: Cerrón, Atencio y Sánchez. Y estos son los 14 candidatos que explícitamente en algún momento calificaron a Nicolás Maduro de dictador: Diez Canseco, Williams, Grozo, Molinelli, Forsyth, Fujimori, López Aliaga, Pérez Tello, Espá, Luna, López Chau, Vizcarra, Belaunde y Lescano. Los 19 restantes no han definido posición clara.
Si aplicamos todos estos filtros naturalmente nos quedaremos sin candidatos a la presidencia que elegir, pero está en cada uno de ustedes valorar qué tema les parece no negociables y en cuáles pueden ceder. Estos son los datos, ahora tú saca tu cuenta.
*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.