MIRA: Fiscal de la Nación presentó denuncia constitucional contra Tomás Gálvez y César Hinostroza
Con la elección del presidente Pedro Pablo Kuczynski, cuando parecía que este orden tenía una oportunidad de consolidación, entró en crisis. El final del ‘boom’ de los precios de los commodities abrió fisuras en el frente neoliberal, llegando a cuestionarse como nunca antes la actuación de los conductores de la política económica; segundo, el Caso Lava Jato afectó gravemente a todos los referentes políticos del orden vigente hasta ese momento, lo que se tradujo en las prisiones preventivas de Ollanta Humala y Keiko Fujimori, el arresto domiciliario de Kuczynski, el suicidio de Alan García y el arresto de Alejandro Toledo. Tercero, Fuerza Popular dejó de ser el “garante” de la herencia de los años noventa, recuperó un discurso claramente antipolítico y populista, con un carácter muy conservador, y atentó contra el gobierno más orgánicamente representativo del consenso neoliberal. Al final, con el cierre del Congreso en setiembre del año pasado, y la derrota del fujimorismo, parecía que asistíamos, en muchos sentidos, al cierre de la etapa iniciada en el 2001.
El COVID-19 ha acentuado algunas tendencias registradas anteriormente. Lo que era una desaceleración se ha convertido en una de las caídas económicas más grandes de nuestra historia, y los cuestionamientos a las políticas económicas orientadas al mercado se han acentuado. Los políticos ahora se animan a presentar propuestas que no solo desafían abiertamente el consenso ortodoxo, sino que implican una vuelta a épocas en las que la estabilidad en las cuentas fiscales no importaban. La supuesta fortaleza tecnocrática en áreas claves del Estado está fuertemente mellada por los límites en la respuesta a las necesidades de la epidemia. La debilidad política se ha acentuado con mayores niveles de volatilidad y fragmentación. Si antes parecía asegurada la continuidad, ahora prima la incertidumbre. Por ello, se juega mucho en las elecciones del 2021; mayor razón para insistir en la importancia de tener un proceso electoral, por lo menos, un poco más ordenado.