El lechoncito asado es un plato festivo y tradicional que celebra los sabores intensos y la textura crujiente de la piel del cerdo, cocido lentamente hasta quedar jugoso por dentro y dorado por fuera.
Servido con papas, tamales, arroz o ensalada criolla, el lechoncito asado es un verdadero banquete de sabor y tradición.
Sigue estos pasos:
En una olla a fuego medio, disuelva una taza de sal en dos litros de agua. Retire y deje enfriar. Vierta la salmuera en una fuente, añada el lechón y deje marinar de un día a otro. Aparte, triture los dientes de ajo. Póngalos en una bandeja o asadera, con dos tazas de agua.
Retire la primera capa de las cebollas coctel y colóquelas en la bandeja con las papas coctel y las hierbas. Acomode encima el lechón con la piel hacia arriba. En otra bandeja coloque las manzanas, úntelas con tres cucharadas de mantequilla y esparza encima el azúcar.
Lleve ambas bandejas al horno a 160 °C durante una hora. Aumente a 180 °C y cocine por 30 minutos, hasta que la piel del lechón esté crujiente y dorada. Si las manzanas están suaves antes, retírelas del horno. Retire y reserve el lechón, las cebollas y las papas.
Cuele en un bol el jugo obtenido. Caliente la bandeja sobre el fuego, agregue el vino blanco y desglase los jugos restantes hasta que evapore el alcohol. Agregue la mantequilla restante y el jugo reservado, remueva y compruebe la sazón. Cocine hasta obtener una salsa consistente.
Cuele. Sirva el lechón, acompañe con las manzanas, las cebollas, las papas coctel, y la salsa reducida.