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Con esencia mediterránea y acento criollo: La Plazita llega a La Molina con un menú que cruza fronteras
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Con esencia mediterránea y acento criollo: La Plazita llega a La Molina con un menú que cruza fronteras

Con esencia mediterránea y acento criollo: La Plazita llega a La Molina con un menú que cruza fronteras

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Hace poco, me hicieron notar un dato que me dejó preocupada; un descuido inintencional de mi parte que pretendo remediar en esta misma nota. , a pesar de ser una mesa que visito con frecuencia. Dios sabe que no han sido pocas las veces que caminé hasta su vitrina tan solo para pedir una porción de hummus ‘to go’ (que muy probablemente me comí en el camino) y he celebrado allí algún que otro momento especial. Quizá les pase con esas mesas que sienten cercanas y que forman parte —de alguna manera u otra— de su cotidianeidad: sabemos que están ahí, y eso nos otorga la tranquilidad suficiente. Para mí no hay mejor termómetro cuando se trata de calificar a un restaurante.

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Me alegró mucho saber que La Plazita inauguró su segundo local hace algunas semanas —algo lejos de la miraflorina calle San Fernando que es su hogar desde hace 12 años— para expandirse hacia una zona de la ciudad donde cada vez ocurren más cosas. Con la apertura del centro comercial Parque La Molina llegaron también las oportunidades culinarias. En el sótano 1 del moderno ‘mall’ nos encontramos con dos de los locales que llevan la firma de y su socio, Rafael Ocampo: Epicerie Dasso y La Plazita, que conserva su esencia urbana con fotos en blanco y negro de las plazas de Lima, combinada con un toque casual de inspiración más bien europea, lo cual responde al corazón mediterráneo que define su carta. Un menú versátil donde hay espacio para distintas referencias: desde lo tailandés a lo peruano marino, pasando por lo francés, lo italiano, lo griego y lo español.

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Juan Carlos Fangacio

La variedad de referencias no siempre es fácil de manejar, hay que saber cómo hilar todo para que el concepto funcione, se amarren lo sabores. En La Plazita saben cómo hacerlo desde hace más de una década, y este nuevo local es una extensión de ese ‘know-how’. De momento, la carta se mantiene similar a la de Miraflores, pero con el tiempo puede que se implementen novedades tan solo pensadas para La Molina.

Quienes aprovechan sus sábados o domingos para pasear por la ciudad, conocer sitios nuevos y hacer alguna que otra compra —al fin y al cabo, estamos en medio de un centro comercial— sin renunciar a un buen plato de comida, tomen nota: este es un plan ideal. Parque La Molina tiene varias tiendas interesantes, y La Plazita definitivamente es una apuesta potente dentro de la oferta gastronómica del centro comercial. El paseo tiene garantía de ser delicioso.//

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1
Te quiero verde

Sé que el cambio reciente en el clima nos está llevando a inclinarnos más por pastas y arroces, pero no puedo dejar de recomendar la ensalada Thai, que tiene un toque de menta que la hace de verdad deliciosa. 

2
Sabor de siempre

Para otros antojos más caseros, con la sazón mediterránea que define esta mesa desde el comienzo, iría por un pulpito al romesco, con papas bravas y salsa de ajíes, o una milanesa La Plazita, al estilo napolitano con pasta a la crema. Ideales para este invierno que comienza. Cualquiera sea su elección de carnes (la entraña, el lomo, la hamburguesa...), les aseguro que no van a poder soltar las papas fritas. Salen en su punto, supercrocantes por fuera y blanditas por dentro.

3
Vecinos

Justo al lado de La Plazita se encuentra el segundo local de Epicerie Dasso, también de Coque Ossio. Tienen ‘brunch’ el fin de semana.

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