Por Jean Pierre Andonaire Villegas

Eran inicios de octubre de 1966, cuando El Comercio conoció una historia de superación. La arequipeña María Gonzales Apaza cumplió más de 20 años como lustrabotas en nuestra capital. La mujer de 75 años era el sostén de su familia. Con su incansable trabajo educaba a cuatro nietos. Toda una guerrera.

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