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Perú empató con Colombia por clasificatorias: ¿Cómo llegan al partido en la cancha económica?
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El viernes 6 de junio, el Perú recibirá a Colombia por las clasificatorias al mundial de fútbol. Sin embargo, fuera del campo deportivo, las economías de ambos países han protagonizado una competencia incesante durante las últimas décadas. ¿Cuál de los dos llega con mejores indicadores económicos a este encuentro?
1. Crecimiento económico
En las últimas cuatro décadas, tanto Colombia como Perú han enfrentado períodos de volatilidad económica marcados por crisis y recuperaciones.
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Según datos históricos del FMI (2025), entre 2000 y 2019, ambos países disfrutaron de un período de expansión sostenida. Por un lado, Perú destacó con tasas de crecimiento elevadas, como 9,1% en 2008 y 8,3% en 2010, superando a Colombia, que registró picos de 6,9% en 2011 y 6,7% en 2006 y 2007.
La pandemia de 2020 marcó un punto de inflexión para ambas economías. Perú sufrió una de las recesiones más profundas de la región, experimentando una contracción de 10,9%, superando significativamente la contracción de Colombia que alcanzó 7,2%. En 2021, ambos países experimentaron un rebote económico. Perú registró un 13,4%, mientras que Colombia que alcanzó un 10,8%, recuperando rápidamente su nivel de producción prepandemia.
Entre 2022 y 2024, el desempeño económico diverge nuevamente. Colombia ha experimentado una desaceleración marcada, con un crecimiento de 7,3% en 2022, seguido de un 0,7% en 2023 y un 1,7% en 2024.
Perú, por su parte, mostró una trayectoria inestable, con un crecimiento de 2,8% en 2022, una contracción de -0,4% en 2023, y una recuperación de 3,3% en 2024. Para el 2025, el FMI estima que Perú crecerá 2,8%, frente al 2,4% de Colombia.
2. Inflación
En las últimas cuatro décadas, Colombia y Perú han enfrentado trayectorias inflacionarias distintas. Por una parte, Colombia mantuvo una inflación persistentemente alta en los años 80 y principios de los 90s, con tasas que oscilaron entre 16,8% en 1983 y 32,4% en 1990. En contraste, Perú experimentó una hiperinflación extrema durante el mismo período, con picos de 1722,1% en 1988 y 7649,7% en 1990, reflejando una crisis económica severa.
A partir de mediados de los 90, ambos países lograron estabilizar sus economías. Colombia redujo gradualmente su inflación, alcanzando un rango de 1,9% a 9% entre 1999 y 2014. Perú, tras superar la hiperinflación, consolidó una inflación baja, con tasas de 3,7% a 15,4% entre 1994 y 1999, y posteriormente entre -0,1% y 4,7% en la década de 2000, reflejando un equilibrio macroeconómico más estable.
La pandemia del COVID-19 generó presiones inflacionarias en ambos países. En 2021, Perú registró un aumento significativo en su inflación, alcanzando 6,4%, seguido de un pico de 8,5% en 2022, niveles inusuales para su historial reciente. Colombia, por su parte, enfrentó un alza más pronunciada, alcanzando un 13,2% en 2022, la tasa más alta desde finales de los 90.
Entre 2023 y 2024, ambos países mostraron una desinflación notable. Colombia redujo su inflación a 9,3% en 2023 y a 5,2% en 2024, mientras que Perú logró un descenso más rápido, con 3,2% en 2023 y 2% en 2024, volviendo a niveles consistentes con su rango meta de 1% a 3%. Para el 2025, las proyecciones del FMI, indican que Perú mantendrá una inflación más baja, estimada en 2%, mientras que Colombia registrará un 4,1%.
Según Víctor Fuentes, director de políticas públicas del Instituto Peruano de Economía (IPE), Perú ha experimentado una volatilidad del tipo de cambio mucho menor que la de Colombia.
“Perú ha sido, por lejos, el primero de la clase en manejo de la inflación. A diferencia de Colombia, la hemos manejado anclando las expectativas de los agentes dentro del rango meta y asegurándonos de que esta regrese rápidamente cuando, por eventualidades, se hubiese salido del rango. Este último proceso, hemos logrado hacerlo a mucha mayor velocidad que Colombia” indicó Fuentes.
3. Desempleo
Durante los años 80 y principios de los 90, ambos países mantuvieron tasas de desempleo moderadas, con un rango de 4,9% a 9% hasta 1994. Sin embargo, a finales de los 90, la crisis económica regional elevó el desempleo a niveles críticos, alcanzando un pico de 13,1% en 1999 y 15,6% en 2002 en ambos países.
Entre 2003 y 2019, Colombia y Perú mostraron una recuperación gradual, con tasas de desempleo descendiendo a niveles de 9,2%, en 2015 y estabilizándose alrededor del 10% hacia 2019. Sin embargo, la crisis del COVID-19 en 2020 marcó un punto de inflexión, con un aumento drástico del desempleo alcanzando el 16,7% en ambos países, uno de los niveles más altos en las últimas décadas.
La recuperación pospandemia ha sido progresiva pero incompleta. En 2021, la tasa de desempleo disminuyó a 13,8% en ambos países, seguida de una reducción a 11,2% en 2022 y 10,2% en 2023 y 2024. Para el 2025, las proyecciones indican que tanto Colombia como Perú mantendrán una tasa de desempleo de hasta el 10%.
4. Deuda pública
Desde el año 2000, Colombia y Perú han seguido trayectorias divergentes en la gestión de su deuda pública, reflejando diferencias en sus políticas fiscales y capacidad de maniobra económica.
En aquel año, Colombia tenía una deuda pública equivalente al 38% de su PBI, mientras que Perú alcanzaba el 44,9%. Durante la primera década del siglo, este país implementó una reducción sostenida, disminuyendo su deuda a un mínimo de 19,9% en 2013. Colombia, en contraste, mantuvo niveles más elevados, con un promedio de 39,1% entre 2000 y 2010, y un pico de 47,5% en 2002.
Entre 2010 y 2019, Perú mantuvo su deuda pública en un rango de 19,9% a 26,9%, favorecido por un crecimiento económico robusto. Colombia, por su parte, experimentó un aumento gradual, alcanzando el 51,8% en 2018.
Posteriormente, la crisis del COVID-19 en 2020 marcaría un punto de inflexión para ambos países. Colombia vio un aumento significativo en su deuda pública, que alcanzó el 65,3% del PBI, impulsado por mayores gastos para mitigar el impacto económico de la pandemia. Perú, aunque también incrementó su endeudamiento, mantuvo un nivel más controlado, con un aumento al 34,9%.
Entre 2021 y 2024, ambos países iniciaron una consolidación fiscal. Colombia redujo su deuda a 55,5% en 2023, aunque volvió a subir a 61,3% en 2024. Perú, en cambio, mantuvo una trayectoria descendente, con una deuda de 36,1% en 2021 que disminuyó a 32,8% en 2024. Para 2025, las proyecciones indican que Perú mantendrá una ventaja significativa, con una deuda pública estimada en 33,7% del PBI, frente al 59,7% de Colombia.
Para el especialista, Perú mantiene cierta ventaja sobre Colombia en lo que respecta al ámbito macroeconómico.
“A comparación de Colombia, la deuda pública en el Perú ha consolidado una reducción a partir del rápido crecimiento económico. Asimismo, el déficit fiscal peruano es mucho más modesto y acotado. Estos pilares hacen que Perú goce de un mejor escenario macroeconómico con respecto a Colombia” acota Fuentes.





