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La Cámara Peruana de la Construcción (Capeco) redujo de 9,6% a 9,2% su proyección de crecimiento del sector para este 2026. Guido Valdivia, vicepresidente ejecutivo del gremio, señaló que las expectativas empresariales se han moderado por el aumento de precios, las tasas de interés y, principalmente, el riesgo de un fenómeno de El Niño severo.
Durante la presentación del Informe Económico de la Construcción de octubre, Valdivia explicó que las expectativas de crecimiento de las operaciones se redujeron en infraestructura, edificaciones y proveedores. Según la encuesta empresarial incluida en el informe, los edificadores mantuvieron la mayor previsión de expansión para este año, con 10,6%.
Para setiembre, Capeco estimó un crecimiento sectorial de 7,4%, por debajo del 10,3% registrado en agosto. Valdivia atribuyó ese resultado a una caída estimada de 3,9% en el avance de obras públicas, pese a que el consumo de cemento habría aumentado 11,2%.
El gremio proyectó que la construcción habría acumulado una expansión de 10,3% entre enero y setiembre y encadenado 17 meses de crecimiento. Según el informe, el consumo de cemento habría avanzado 11,7% en esos nueve meses, mientras que la obra pública lo habría hecho en 6,7%.
En vivienda, Valdivia identificó la falta de financiamiento para subsidios como el principal problema inmediato. El ejecutivo advirtió que los recursos de Techo Propio ya se agotaron y que esa situación podría paralizar proyectos de adquisición de vivienda nueva.

Consultado por El Comercio sobre el impacto de la reducción presupuestal prevista para el 2027, el representante de Capeco explicó que el subsidio puede cubrir hasta el 60% del valor de una vivienda nueva de Techo Propio.
“Si ese valor no existe, no va a haber ventas. O sea que se reduciría a cero de aquí en adelante. Nos quedaríamos con el nivel de colocación que tenemos hasta el mes de septiembre”, afirmó.
Según las proyecciones de Capeco, si se mantuviera la tendencia de desembolsos, la entrega de bonos familiares habitacionales disminuiría 24,6% este año. La reducción sería de 26,9% en construcción en sitio propio y de 18,9% en adquisición de vivienda nueva.
Para 2027, Valdivia señaló que el presupuesto previsto para subsidios supera ligeramente los S/500 millones, frente a los S/1.200 millones asignados este año. Indicó que el Ministerio de Vivienda ha solicitado al Congreso una demanda adicional de S/2.700 millones y dijo que supone que incluiría recursos para reconstrucción.
“Pero es una demanda adicional, es decir, es algo que está pidiendo el Ministerio, pero todavía no ha sido aprobado”, precisó.
El ejecutivo consideró que el presupuesto del próximo año debería incorporar no menos de S/1.500 millones para reconstruir viviendas ante El Niño. Explicó que ese cálculo toma como referencia unas 20.000 unidades, una cantidad similar a las reconstruidas después del evento del 2017.
Valdivia respaldó el programa contracíclico anunciado por el Gobierno, aunque observó que no parece incluir toda la inversión necesaria para reconstrucción, especialmente en vivienda. Al referirse al pedido adicional de S/2.700 millones del ministerio, advirtió que su efecto dependerá de cuándo se reciban los recursos.
“Si llega ese dinero de manera oportuna entonces la construcción se va a beneficiar. Si no llega, entonces la tasa de crecimiento de la construcción va a estar más acotada”, sostuvo.
Sobre la disponibilidad de recursos, el representante de Capeco cuestionó que algunos programas agoten sus presupuestos mientras otras entidades no consiguen utilizarlos completamente. Según la estimación del gremio, de mantenerse la tendencia de ejecución de inversión pública observada hasta setiembre, al cierre del año quedarían aproximadamente S/18.500 millones sin ejecutar.

Para financiar programas habitacionales, Valdivia propuso utilizar recursos del canon a través de los gobiernos regionales y locales, además de Obras por Impuestos. Explicó que, bajo este último mecanismo, las empresas aportarían los recursos para iniciar las intervenciones y el efecto sobre la caja fiscal se trasladaría al siguiente año.
El ejecutivo también planteó incorporar las inversiones en vivienda y desarrollo urbano al costo de los megaproyectos de infraestructura y ejecutarlas desde el inicio de esas obras, con planes territoriales y programas de generación de empleo.
“La inversión y el financiamiento, y aún de los bonos, podría correr a cargo del operador del megaproyecto”, señaló al referirse al uso de Obras por Impuestos con metas de largo plazo.






