Química Europea se inició en el nicho de los productos de acceso vascular para hemodiálisis. (Foto: Anthony Niño de Guzmán/El Comercio)
Química Europea se inició en el nicho de los productos de acceso vascular para hemodiálisis. (Foto: Anthony Niño de Guzmán/El Comercio)
Paola Villar S.

La empresa de la que es cofundador Ricardo Vecco nació hace poco más de 20 años, en 1999, en lo que el empresario considera una época crítica para el país. El 2020 nos cuenta cómo fue dejar la seguridad de un empleo fijo que ocupó a lo largo de 14 años, y la necesidad de seguir el camino familiar al emprender algo propio.

—Antes de la fundación de Química Europea usted trabajaba en la Compañía Peruana de Teléfonos. ¿Cómo decidió dar el salto al sector salud?

Fue una oportunidad que se presentó y casi un asunto de intuición, porque había mucha oportunidad por escasez de productos relacionados a la salud en esa época. No había oferta de los productos [de hemodiálisis]. No había abastecimiento ni proveedores que se pudieran hacer cargo de la demanda que iba creciendo. En 1999 nace la firma producto de una sociedad que formé con una persona que sí tenía conocimiento del sector y del mercado farmacéutico.

—¿Por qué decidió retirarse del lugar en el que estaba?

Yo era un empleado bien asalariado en aquella época. Gozaba de un buen sueldo, tenía una posición laboral no necesariamente holgada pero sí estable. Pero tengo la formación de mi padre, que siempre fue empresario. No me sentía contento en un escritorio cumpliendo un trabajo de ocho horas, haciendo una rutina que no me llenaba. Apenas se presentó la oportunidad de una compra de mi renuncia de la [compañía] telefónica, no lo pensé dos veces. Tomé el incentivo y sin mirar atrás me fui. Es ahí donde empieza la aventura.

Química Europea emitió colocaciones en el mercado alternativo de valores (MAV) en el 2018. (Foto: BVL)
Química Europea emitió colocaciones en el mercado alternativo de valores (MAV) en el 2018. (Foto: BVL)

—Imagino que tuvo momentos dubitativos.

Sí. Pero tomé la oportunidad y poco a poco el negocio empezó a evolucionar; ya somos una empresa mediana, reconocida y damos trabajo a más de 50 personas. Siempre le digo a los trabajadores que si uno tiene la voluntad de algo, aparecen las oportunidades. Tenemos una grata experiencia que contar.

—¿Cómo recibió el Premio LEC?

Me sorprendió gratamente. Cuando recibí la comunicación de EY y El Comercio, lo tomé con una satisfacción porque alguien se dio cuenta de que a pesar de las dificultades que enfrentamos los empresarios, estamos haciendo las cosas bien.

—¿Cuán importantes han sido los acuerdos comerciales que tiene el Perú para su crecimiento?

Tremendamente. [...] Los TLC impulsaron la demanda, promovieron el no reúso [de equipos médicos] y las empresas empezamos a responder adecuándonos a esa demanda.

—¿Qué planes tienen para la empresa en adelante?

Estamos haciendo una integración horizontal, empezando a gestionar servicios médicos de la especialidad de hemodiálisis, que es con la cual nace la empresa y ha evolucionado. Nos enfocamos en la macrorregión sur, que está creciendo y tiene un déficit de servicios. Hablamos de las ciudades de Tacna, Moquegua, Ilo y Arequipa. Es una zona bastante interesante, con lo cual tenemos inversiones que impulsan ese sector.