La política, en el Perú y en el mundo, parece haber dejado de ser una competencia de ideas para convertirse en una batalla por atención. Cada vez importa menos quién tiene las mejores propuestas y más quién logra conectar emocionalmente, entretener o viralizarse. En ese juego, la forma reemplaza al fondo, y lo que está en riesgo no es solo la calidad del debate, sino la calidad de quienes terminan gobernando. Y si elegimos presidentes por carisma viral y no por preparación técnica, no solo sufriremos malas gestiones: sufriremos gobiernos profundamente inestables.

Merlín IA

  1. Soy Merlín, el agente de IA de El Comercio. Puedes preguntarme sobre el contenido del diario: noticias, columnas de opinión, economía, elecciones, deporte y más.
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