Así ofrecen aprobar revisión técnica a cambio de coimas [VIDEO]

El señuelo es un sedán ochentero. Una evaluación a la que fue sometido diagnostica serias fallas mecánicas: desequilibrio en la fuerza de frenos de ambos ejes, barras de torsión vencidas, luces delanteras bajas inoperativas y niveles de emisión de gases mayores a los que permite la norma. Este auto no aprobaría una revisión técnica en ninguna parte del mundo.

Pero en Lima todo tiene un precio. Con la misma facilidad con la que se puede obtener un brevete evadiendo los requisitos, como lo reveló El Comercio meses atrás, hay trabajadores de centros de revisión técnica que ofrecen pasar por alto cualquier falla mecánica a cambio de una coima.

El sedán ingresa al local de Farenet, en la cuadra 10 de la calle Colina, en el Callao. Este es uno de los principales centros oficiales para realizar la revisión técnica, requisito obligatorio para todos los vehículos con más de tres años de antigüedad.

En la fila de aspirantes al examen hay furgones, minivanes, pick-ups y otros sedanes particulares. La planta de revisión es impecable y tiene tres cámaras de seguridad que vigilan que todo el proceso se realice correctamente.

Los vehículos pasan las etapas con el orden de una fábrica. La prueba tiene cinco paradas: análisis de gases, prueba de suspensión, prueba de luces, prueba visual y análisis de alineamiento. La corrupción se nos presenta en la primera, cuando el inspector descubre que el nivel de gases contaminantes es mayor al permitido.

“No va a aprobar la revisión. [...] Pero te puedo ayudar. Con S/50 te aprobamos todo. [...] Al pata de adelante le das. Él lo va a agarrar y él le va a comunicar a todos para que te aprueben, para que te pasen. O tú dime cuánto quieres dar”, dice. Delante hay dos sujetos que esperan el auto, y que estarían coludidos con el primero para repartirse la ganancia.

El trato no se concreta, pero este hecho demostraría que, de poder pasarse por alto las fallas mecánicas, cualquier vehículo en pésimo estado puede salir a la calle con un certificado de revisión técnica con solo S/50. En una misma tarde, este Diario visitó otros tres centros de inspección, donde incluso antes de la operación los trabajadores prometían “solucionar” los problemas del vehículo por un cobro similar.

En el 2013, un informe de ATV reportaba un caso parecido en una planta de revisiones técnicas SGS del Perú, ubicada frente al aeropuerto Jorge Chávez. Luego de eso, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) dispuso que se instalaran cámaras en todos los centros de revisión. Pero esto, como se comprobó, no solucionó el problema.

—En detalle—
El Reglamento Nacional de Inspecciones Técnicas Vehiculares se aprobó en el 2008. El Estado se comprometía a reducir la cantidad de accidentes y la contaminación del aire al mejorar las condiciones del parque automotor. Pero a la fecha este objetivo está lejos de cumplirse.

Solo en los primeros dos años después de aprobada la norma, se sancionó a cerca de 15 plantas de revisión técnica por emitir certificados sin una revisión adecuada.
Según el MTC, entre el 2008 y el 2016 las empresas que prestan este servicio han emitido cinco millones de certificados. De esa cantidad, casi 1,2 millones se entregaron en Lima y más de 3,8 millones en otras regiones y provincias.

En paralelo, desde el 2008 los accidentes pasaron de 83 mil a más de 93 mil anuales, según el INEI. El punto más alto se registró en el 2013, cuando se produjeron más de 100 mil incidentes. Si bien las principales causas de accidentes son el exceso de velocidad y la ingesta del alcohol, el mal estado del vehículo aporta un riesgo adicional grave.

Según la Sutrán, entidad que fiscaliza el trabajo de las plantas de revisión, Farenet del Callao tiene 41 procedimientos sancionadores en curso. Tras esta investigación de El Comercio, la Sutrán intervino la planta para exigir los videos de las cámaras del establecimiento, pero ellos se negaron. Como consecuencia, fueron sancionados con dos UIT por obstrucción de la labor fiscalizadora.

La Sutrán solo tiene competencia para fiscalizar y sancionar, pero la ley les impide clausurar los locales (eso corresponde al MTC). Fuentes de esta entidad indican que las plantas de revisión técnica prefieren negarse a entregar los videos internos y pagar la multa antes que ser descubiertas por las imágenes que pueden revelar actos de corrupción.

LOS DESCARGOS
“Es imposible manipular el sistema”

Delfina Elías, representante legal de Farenet, explicó que los operadores de sus plantas de revisión técnica no pueden manipular el sistema, y que se trataría de estafadores que hacen creer a los clientes que pasarán por alto las fallas mecánicas. “Los resultados están sistematizados y no se pueden alterar”, dijo. Añadió que la empresa realiza constantemente controles para evitar actos de corrupción.

La planta de Farenet en Ate también ha sido centro de atención. En julio, la Sutrán informó que los certificados emitidos allí desde abril eran inválidos, ya que el MTC le retiró la autorización por no acreditar la experiencia de sus ingenieros. Farenet de Ate siguió operando, según Elías, porque la resolución que ordenaba el cierre no fue publicada en “El Peruano”.

DATO

7.900 soles es la multa que impone Sutrán a un centro de revisión técnica que emita un certificado irregular. Hay en total 105 centros en el país, y más de 80 presentan algún tipo de sanción.