Por Hernán Medrano Marin

Si tengo el número de teléfono de quien me extorsiona, que está vinculado a una cuenta bancaria o billetera digital (Yape o Plin), será sencillo rastrear y atrapar a los delincuentes. Esa es la premisa a la que llega toda víctima de extorsión tras poner la denuncia en una comisaría. Sin embargo, la realidad es otra. Por sorprendente que parezca, en el Perú, tener estos datos no es suficiente para dar con el paradero de los extorsionadores.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: