Un nuevo caso de contaminación debido al exceso de plaguicidas. Foto: Salud con Lupa
Un nuevo caso de contaminación debido al exceso de plaguicidas. Foto: Salud con Lupa

Un estudio de Salud con Lupa arrojó que los duraznos vendidos en algunos mercados mayoristas y minoristas de Lima Metropolitana y el Callao superaron los Límites Máximos de Residuos (LMR) en Perú de permitidos haciendo que esta fruta no sea apta para el consumo humano.

El estudio fue realizado por el laboratorio Mérieux Nutrisciences, acreditado por el Senasa, tras la recolección de muestras en los mercados Gran Mercado Mayorista de Lima (Santa Anita), Lobatón (Lince), San José (Jesús María), Bellavista y Minka (Callao).

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Carlos Salas Abusada

De acuerdo con los resultados, ninguna de las muestras cumpliría con los estándares de seguridad de Estados Unidos, lo que evidencia serias fallas en el control de los alimentos frescos.

¿Qué mercado tuvo el índice más alto de contaminantes?

En el mercado Minka (Callao) se detectó el fungicida isoprotiolano en una concentración 45 veces mayor al límite legal, mientras que los plaguicidas azociclotín y cihexatín presentaron niveles 20 veces superiores a lo permitido.

Caso contrario fue la muestra del Mercado San José de Jesús María, que sí cumplió con los límites permitidos por la normativa de nuestro país.

¿Qué es el isoprotiolano y qué causa?

El isoprotiolano es un fungicida que puede causar irritación y afectar la fertilidad, mientras que el ciprodinilo daña el hígado, los riñones y la tiroides.

En cuando a los acaricidas azociclotín y cihexatín se relacionan con intoxicaciones, malformaciones congénitas y daños neurológicos. La exposición continua a plaguicidas representa un peligro sobre todo en: los niños, las mujeres embarazadas, las personas con defensas bajas o con condiciones de salud preexistentes.

Los médicos y demás especialistas recomiendan siempre lavar o pelar los duraznos antes de comerlos para reducir los restos del plaguicida, sin embargo, algunos de estos químicos penetran más allá de la piel y permanecen en la pulpa.

El estudio también precisa que en 2023, el 60% de las muestras de durazno analizadas resultaron no conformes, un año después, la cifra alcanzó 50,6%, es decir, no presentó mejoras significativas en los controles.

El consumo habitual de frutas y verduras contaminadas puede provocar la acumulación de estos químicos en el cuerpo y elevar el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.

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