Fiscalizadores de la Municipalidad de Lince llegaron hasta la cuadra 9 para el retiro del puesto de Mi Carcochita. (Captura: América Noticias/Foto: @jesusverdeL)
Fiscalizadores de la Municipalidad de Lince llegaron hasta la cuadra 9 para el retiro del puesto de Mi Carcochita. (Captura: América Noticias/Foto: @jesusverdeL)
Redacción EC

El módulo del conocido restaurante y sanguchería ‘Mi Carcochita’ ubicado en fue retirado esta madrugada de la cuadra 9 de la calle Julio César Tello. 

Personal de la Gerencia de Fiscalización de la Municipalidad de Lince llegó al lugar para proceder con retirar el módulo. Tras la diligencia solo quedó la base de cemento. 


Hugo Ayala, dueño de ‘Mi Carcochita’, dijo que la comuna distrital no le renovó el permiso. En declaraciones Buenos Días Perú señaló que recibió notificaciones; sin embargo, dijo que la permanencia del módulo aun se encuentra en litigio. Según el empresario, el puesto que ocupaba espacio público es un negocio formal. 

“No me quieren renovar el convenio la nueva gestión. La anterior gestión no es que no tuvieron la voluntad, sino que les ganó el tiempo. Somos una empresa constituida, tenemos más de 60 trabajadores, hacemos facturación. No somos informales”, dijo el fundador de ‘Mi Carcochita’, negocio que tiene más de treinta años.

- Lince responde -
La Municipalidad de Lince informó a este Diario que el retiro del módulo de ‘Mi Carcochita’ responde a que esta ocupaba la vía pública sin autorización expedida por la subgerencia de Desarrollo económico. 

Juliana Cieza, subgerente de Fiscalización y Control Urbano de la comuna distrital, detalló que el restaurante contaba con un convenio firmado en el año 2006 [gestión del ex alcalde Martín Príncipe Láinez] el cual permitía a la empresa ocupar la calle por 12 años a cambio de una prestación económica. Sin embargo, la nueva gestión decidió no firmar un nuevo acuerdo. Según la funcionaria, durante más de siete meses se agotó la vía administrativa y el último paso fue el retiro del módulo de concreto que contaba con conexión de agua y acceso a energía eléctrica. 

"La municipalidad cobraba 400 dólares mensuales para que se haga uso de la vía pública, pero en el 2018 (cuando venció el convenio) las normas habían variado. En diciembre se le informó que el convenio había vencido y, en enero, la actual administración municipal consideró no celebrar uno nuevo. Obviamente, no se está cobrando por el uso de la vía pública. Le hemos dado 7 meses y 13 días en que se ha hecho uso de la vía pública sin autorización municipal. No ha sido un retiro abrupto", dijo a El Comercio.