Daguerrotipo tomado a San Martín en 1848, en Francia.  Mientras en el Perú la imagen que conservamos del Libertador es la del enérgico militar cuarentón, en Argentina prevalece su imagen de abuelo confiable. Dos enfoques muy distintos para imaginar a un héroe.
Daguerrotipo tomado a San Martín en 1848, en Francia. Mientras en el Perú la imagen que conservamos del Libertador es la del enérgico militar cuarentón, en Argentina prevalece su imagen de abuelo confiable. Dos enfoques muy distintos para imaginar a un héroe.
Enrique Planas