Carlos Oré Arroyo

En 2015 mientras se celebraba el trigésimo aniversario de la publicación del manga (historieta) de “Dragon Ball” en la revista Shonen Jump y aprovechando el estreno de la taquillera cinta “Dragon Ball Z: la resurrección de Freezer”, Toei Animation impulsó la campaña para celebrar cada 9 de mayo el “Goku Day”. Desde aquella fecha numerosas actividades mantenían ocupados a miles de fans y aunque este año todo será diferente, nada impide que cada vez sea más notoria la influencia del guerrero “sayayín” en la cultura popular.

La elección del noveno día de mayo (05/09) responde a la pronunciación de los números cinco (Go) y nueve (Ku) en japonés. No hay mucha ciencia detrás de la selección de la fecha, pero los seguidores de la serie la han adoptado con cariño. Desde nombrar a los bebés como los personajes de la serie hasta bodas temáticas son algunas de las excentricidades más conocidas, aunque la serie creada por Akira Toriyama también ha servido de inspiración en otros campos.

Goku va a la universidad

Luego de publicar “La Biblia de Dragon Ball”, es español Vicente Ramírez Jurado se doctoró en el programa de Ciencias Sociales y Jurídicas de la Universidad de Cádiz con una tesis sobre el anime japonés. El trabajo se presentó como “Investigación documental y en red del manga “Dragon Ball” de Akira Toriyama. Análisis de modelos socioeducativos e identificación de valores”, pero llegó a librerías como “Dragon Ball: fenómeno social”. En nuestro país la editorial Océano cuenta con este título en su catálogo.

Dicho trabajo buscaba descubrir si la serie animada podía usarse como una herramienta pedagógica y vaya que lo logró. Además, se dedicó a reconocer los valores y arquetipos que promovía la historia sin perder el sentido analítico de su trabajo. “Los tres valores universales más identitarios serían la amistad, el sentido del humor y la justicia. En el campo de los contravalores, los más identificados son la violencia y el machismo”, se lee como una de sus conclusiones.

Aunque Ramírez ha señalada que su trabajo no fue tomado con seriedad en un inicio, su investigación y conclusiones demuestran que esta obra todavía cuenta con diversos elementos por estudiar. “Este es un manga leído con gran cariño por 240 millones de personas en el mundo. Ignorar un fenómeno así en el ámbito de la investigación sería incoherente con los principios del valor académico”, señaló tras la publicación de su trabajo, el cual ha sido complementado con material adicional pensado en los conocedores de la historia.

Homenaje a los clásicos

Tal como ha venido sucediendo en la cultura occidental durante muchísimos años, las apasionantes historias que hoy consumimos a través de historietas, programas de televisión, películas, videojuegos y más tienen un fuerte vínculo con publicaciones antiguas. Muchas de ellas rescatadas de la tradición oral que fueron evolucionando en cuentos o novelas. En el caso de “Dragon Ball” el origen del personaje principal tiene muchas similitudes con el protagonista de la novela clásica épica china “Viaje al OesteSun Wu-Kong.

El mítico origen, su sorprendente fuerza, la posesión de un báculo mágico, la habilidad de cambiar el color del cabello, el vínculo que genera con las divinidades, entre otros son solo algunas de las similitudes que guardan Son Goku, el personaje de Akira Toriyama, y Sun Wu-Kong o Rey Mono, la creación del erudito Wu Cheng´en. El dibujante japonés no ha negado la influencia de esta historia en su trabajo, pero también es justo reconocer que la personalidad de su personaje es muy distinta a la de la historia china.

La historia de Toriyama fue tomando otros caminos a medida que la serie iba adquiriendo popularidad. Su gusto por las cintas de Jackie Chan lo inspiraron para la creación de varias escenas de combate así como la creación de “El torneo mundial de las artes marciales”, un evento que se ha repetido en varios momentos de la historia. Su fascinación por las cintas del actor de “La armadura de dios” y “El maestro borracho”lo llevó a bautizar a uno de los participantes del torneo como Jackie Chun.

Los seguidores de la serie animada no podrán reunirse, ni realizar concursos de caracterización, pero cuentan con una serie de datos y estudios publicados en la web que rescatan el valor de esta historia desde diversos ángulos. Si algo ha mostrado “Dragon Ball” durante las más de tres décadas cautivando a públicos de diversas edades es que su historia va más allá del “Kame Hame Ha” y las batallas. Detrás de cada uno de sus personajes hay todo un universo literario por descubrir.