
Buenos días.
Las explicaciones del candidato Alfonso López Chau sobre el período en el que permaneció recluido en los penales El Sexto y Lurigancho no han despejado las dudas. Inicialmente dijo que estuvo preso por su “oposición democrática” a la dictadura de Juan Velasco Alvarado en 1970 y que recuperó su libertad gracias a una amnistía.
Pero este domingo circuló en las redacciones periodísticas un documento, aparentemente emitido por el INPE, en el que se señala que el aspirante a la presidencia por Ahora Nación estuvo preso por “asalto y robo”. El INPE hasta ahora no se ha pronunciado sobre la autenticidad de ese documento. Sin embargo, llama la atención que, en una entrevista con La Mula, López Chau diera una nueva versión sobre las circunstancias de su arresto. Esta vez, señaló que él y un grupo de amigos fueron confundidos con ladrones cuando ingresaban al local de una casa comercial, según él, “a tomarse un piscacho” con el vigilante. Luego de esto, cuando detectaron que era un activista político, lo llevaron a El Sexto y, posteriormente, a Lurigancho. Ese mismo año, según su testimonio, dejó la prisión gracias a una ley de amnistía dada por la dictadura.
Revisando los archivos de El Comercio de la época, la amnistía registrada en 1970, que se dio bajo el Decreto Ley 18692, coincide con la fecha de los sucesos. Sin embargo, esa norma benefició a personas procesadas o detenidas por “delitos político-sociales y conexos” (?) cometidos “durante el régimen depuesto”. Es decir, no durante el gobierno de Velasco, sino durante el primer período de Fernando Belaunde Terry. Las páginas de El Comercio dan cuenta de una serie de liberaciones realizadas en diciembre de 1970, al amparo de ese decreto. Entre los beneficiados figuran personajes políticos como Hugo Blanco o Héctor Béjar, pero también sujetos detenidos por delitos comunes, como asaltantes de bancos. Incluso, este hecho fue cuestionado en editoriales y artículos de opinión. Cabe precisar que en las notas periodísticas no aparece el nombre de López Chau en la relación de excarcelados.
La narrativa del perseguido político víctima de una dictadura suena bien para los partidarios e incondicionales. Pero tras la confrontación con el contexto y las evidencias que se conocen, la historia del joven detenido por ingresar furtivamente a una propiedad privada suena más creíble, aunque menos romántica y provechosa para los fines electorales. Las explicaciones que ha dado López Chau sobre este oscuro episodio de su pasado no han sido satisfactorias. Y lo que genera más dudas es que ni él ni sus partidarios han negado la autenticidad del documento que lo acusa de haber sido detenido por “asalto y robo”.
Hasta la próxima semana.









