Restitución mítica de Néstor Kirchner, por Sostiene Menéndez
Restitución mítica de Néstor Kirchner, por Sostiene Menéndez
Redacción EC

Si algo le gusta a , es mostrar su personalidad. Lo sabemos por ese toque tan auténtico, y propio de ella, con el que adorna todo lo que hace. Como por ejemplo esa fabulosa carta que le escribió a su querido por el Día del Pontífice. En ella, recordemos, le explicó primero al Papa que el modelo de carta requerida por la ocasión “parecía escrita de compromiso protocolar en el siglo XIII”, por lo que ella había decidido escribirle en sus propias cristianas palabras (aunque concediendo, eso sí, “que fuera dirigida a Su Santidad, bla bla bla”). Luego, le sugirió tomar un humoroso mate.

Pero si algo aprecia todavía más Cristina, es honrar a las personalidades que más han hecho por los latinoamericanos; uno de sus objetos preferidos de honra (al lado de y ) es, sin duda, Néstor. Es solo teniendo esto en mente que podemos comenzar a imaginar la suprema felicidad que debió haber invadido a la presidenta cuando vio los frutos del cariño y del trabajo que el kirchnerismo entregó al país en la página web “Ponelenestoratodo” (ponerlenestoratodo.tumblr.com). Mediante fotografías, vemos al nombre de siendo enaltecido por toda Argentina: escuelas primarias llamadas N.K. (porque N.K. fue a la escuela primaria), escuelas secundarias llamadas N.K. (porque también fue a la secundaria), piscinas climatizadas (cómo le encantaba remojarse los pies), terminales de ómnibus (vehemente viajero), parques (nada como un asado a la intemperie), sala de cines ( rebosante de cultura), cafés (siempre alerta), un aeropuerto (‘gentlemen, bon vivant’), un hospital montado por la Unasur en Haití (corazón humanitario). Y, claro, una esquina en La Boca; porque, antes que nada, Néstor era argentino.